cuenta las necesidades de la población. Pero una votación popular da lugar a importantes debates y tiene más peso: “Cuando el pueblo puede decidir, el efecto es diferente”. Ginebra, primer cantón en introducir una normativa En el cantón de Ginebra, los votantes ya manifestaron su claro apoyo a una “Ley constitucional para la protección del individuo en el espacio digital”, con un 94 % de votos a favor. El tema de la integridad digital también ha llegado al Palacio Federal. Samuel Bendahan abogó por una regulación nacional: se trata de defender los derechos fundamentales en el ámbito digital, subrayó el Consejero Nacional del PSS por Vaud. El funcionamiento de la inteligencia artificial y el tratamiento de los datos sensibles carecen a menudo de transparencia, afirmó; esto conduce a nuevas formas de control, vigilancia e influencia. “Hay que proteger a las personas de los diversos usos que pueden hacerse de las nuevas tecnologías”. Aunque los consejeros federales rechazaron la propuesta de Bendahan, siguen manteniendo la exigencia de integridad digital y las cosas podrían avanzar más rápidamente por la vía legislativa. Monica Amgwerd espera que la iniciativa de Zúrich tenga repercusiones más allá de las fronteras cantonales: “Deseamos que la población analice el tema y reconozca su importancia”. Además, las empresas, autoridades y organizaciones también deberían replantearse sus estrategias digitales. En última instancia, serán necesarias soluciones a nivel nacional “para garantizar que los ciudadanos sean los principales beneficiarios de la digitalización”. damente informadas y puedan ejercer su libre albedrío en el espacio digital. Nadie debe ser vigilado ni analizado sin su consentimiento; nadie debe ser juzgado por máquinas y debe tener la seguridad de que sus actividades en Internet no permanecerán indefinidamente disponibles. Tratando de equilibrar ventajas y desventajas A primera vista puede sorprender que la reivindicación del derecho a la vida offline provenga de un partido considerado tecnófilo, que cuenta con numerosos expertos en informática entre sus filas. “Queremos una tecnología digital con enfoque humano y nos guiamos por los derechos fundamentales, no por modas ni tendencias”, afirma Amgwerd, y añade: “Esto forma parte de nuestro ADN”. Nuestro objetivo, dice, no es detener la digitalización, pero sí sujetarla a los principios democráticos. Debe estar al servicio de la población y no de determinadas empresas. Para ello se necesitan normas. “No estamos pisando el freno”, subraya la Secretaria General. “Intervenimos para crear conciencia en torno a los derechos de las personas”. Erik Schönenberger, Director General de Digitale Gesellschaft, confirma que la protección de estos derechos y el progreso digital no se excluyen mutuamente: “Se pueden utilizar los datos y protegerlos al mismo tiempo: esto no tiene por qué ser contradictorio”. En los proyectos digitales es importante tener en cuenta el bienestar de todos los grupos de población. Como ejemplo positivo, Schönenberger menciona cómo se desarrolló un nuevo concepto de identidad electrónica tras el “no” del referendo de 2021. Para ello, la oficina federal encargada del asunto llevó a cabo un proceso participativo. “Se tuvieron en cuenta todos los puntos de vista para evitar que determinados actores salieran beneficiados económicamente o adquirieran demasiada influencia”. Si todo va según lo previsto, el DNI electrónico se introducirá en 2026. Erik Schönenberger valora el hecho de que, en Suiza, los proyectos digitales se sometan a las urnas. En principio, es cierto que el parlamento también debe tener en Una delegación del Partido Pirata de Zúrich hace entrega de la iniciativa que pretende incluir en la Constitución el derecho a una vida sin conexión. Foto Keystone “Que los ciudadanos sean los principales beneficiarios de la digitalización”. Monica Amgwerd, Secretaria General del Partido Pirata de Zúrich Panorama Suizo / Diciembre de 2024 / Nº6 27
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