DICIEMBRE 2025 Revista para la Quinta Suiza Suiza y su moneda: una historia de amor llena de contradicciones De foro político a pasatiempo popular: cómo Suiza desarrolló su extraordinaria cultura coral Primero vítores, luego veneno: el triste destino de la nutria Peterli, espejo de su época
Donar con tarjeta de crédito www.revue.link/creditrevue Donar con PayPal www.revue.link/revue El Gobierno Federal ha anunciado recortes en numerosas subvenciones, entre ellas las que destina a Panorama Suizo. Esto reduce nuestra capacidad para seguir enviando gratuitamente la revista impresa. Pero, gracias a su ayuda, lograremos asegurar el futuro de la revista y continuar con el periodismo independiente y de calidad con el que está comprometido el equipo editorial. Haga un gesto y demuestre su solidaridad con la revista. MARC LETTAU, REDACTOR JEFE Para contactar Panorama Suizo: revue@swisscommunity.org | Teléfono +41 31 356 61 10 Datos bancarios para transferencias IBAN: CH97 0079 0016 1294 4609 8 Banco: Berner Kantonalbank Bundesplatz 8 CH-3011 Bern BIC/SWIFT: KBBECH22 Beneficiario: BEKB Bern, Cuenta 16.129.446.0.98 Auslandschweizer-Organisation z/Hd. Herrn A. Kiskery Alpenstrasse 26, CH-3006 Bern Concepto: Support Swiss Review Sus donativos a Panorama Suizo son cada vez más importantes Suiza en el bolsillo La aplicación para la comunidad de suizos en el extranjero swissintouch.ch Disponible exclusivamente aquí HOSPITALITY MANAGEMENT PROGRAMME WITH REAL HANDS ON EXPERIENCE Swiss qualifications - internationally recognised Study in the heart of Lucerne – launch your career worldwide In German & English HF & Bachelor Want to know more? Scan the QR code! shl.ch © www.pexels.com Servicios consulares dondequiera, fácilmente accesible en sus teléfonos celulares www.fdfa.admin.ch Bogotá (2022) © www.pexels.com
La próxima vez que visite Suiza, procure comprar su billete de tranvía en efectivo, aunque solo sea por el cambio que le devuelve la máquina. Y fíjese bien en las monedas de 10 y 20 céntimos. Es muy posible que encuentre monedas de entre veinte y ochenta años de antigüedad. En mi caso personal, mi mejor “trofeo” es una moneda de veinte céntimos del año 1921. El cambio en efectivo es una muestra de la enorme estabilidad de la moneda helvética: su diseño ha permanecido inalterado desde 1881, excepto el año de acuñación, por supuesto. Si pasamos de los céntimos a los francos, el “cambio” adquiere una nueva dimensión: supongamos que viaja con poco equipaje y lleva consigo, digamos, un millón en efectivo. En este caso, el billete suizo de mil francos sería la opción ideal: un millón de francos pesaría poco más de un kilo y no ocuparía mucho espacio. En cambio, quien prefiera llevar un millón de francos en oro, deberá cargar con un peso diez veces superior. Por supuesto, estamos especulando, ya que el oro normalmente se queda en la caja fuerte, al igual que los ligeros billetes de mil francos. Además, lo cierto es que en Suiza cada vez se paga menos en efectivo. Esto no impide que nuestra moneda goce de gran prestigio: el franco es todo un símbolo, e incluso quienes nunca lo necesitan suelen defenderlo con pasión. Esto nos lleva al tema central de nuestro dosier: el amor que Suiza profesa al dinero en efectivo... y la paradoja que observamos en el manejo cotidiano del numerario. Hablando de rutina diaria, esta va a sufrir algunos cambios en Panorama Suizo. Nuestro diseñador gráfico y maquetista Joseph Haas, cuyo estilo ha modelado la imagen de la revista durante una década, se retira. Queremos aprovechar esta ocasión para agradecerle sinceramente su dedicación y colaboración a la hora de presentar visualmente nuestros artículos. Por cierto, a mí también me toca despedirme: este número es el último del que soy responsable como redactor jefe. Compartir este recorrido con ustedes, queridos lectores y lectoras, ha sido enriquecedor y maravilloso: ha sido toda una experiencia, que atesoro con cariño y gratitud. Doy las gracias a todos aquellos y aquellas que, a lo largo de estos años, han alentado a la redacción con sus comentarios favorables, o la han desafiado con sus críticas sinceras: ambas cosas han sido muy positivas. MARC LETTAU, REDACTOR JEFE 4 Tema clave Los suizos y el efectivo: un amor paradójico 9 Sociedad Un pasado que resuena: los coros forjaron la Suiza moderna 12 Ciencia Apertus, la nueva IA suiza, incluso habla romanche 16 Reportaje Treinta metros: el recorrido más corto en un medio de transporte público en Suiza 18 Noticias Perplejidad en la Suiza francófona: Zúrich pretende restar importancia a la enseñanza del francés 19 Suiza en cifras El perro de moda en Suiza es largo y de patas cortas Noticias de su región 20 Naturaleza y medio ambiente La nutria Peterli, todo un símbolo: del aplauso al envenenamiento 24 Política Buenas noticias para la Quinta Suiza: nuestro país adopta la identidad electrónica 28 Noticias del Palacio Federal Desde hace diez años, una ley rige la vida cotidiana de la Quinta Suiza 32 SwissCommunity ¿Quién representa a qué país en el renovado Consejo de los Suizos en el Extranjero? 35 Puzzle Nuestro colorido puzzle de la Quinta Suiza se enriquece con una pieza más ¡Revise su cambio! Portada: Monedas y billetes de banco suizos, Foto Keystone “Panorama Suizo”, revista informativa para la Quinta Suiza, es editado por la Organización de los Suizos en el Extranjero Foto Peter Maurer Panorama Suizo / Diciembre de 2025 / Nº5 3 Editorial Sumario
El amor helvético al franco El franco suizo es símbolo de estabilidad y calidad. Este orgullo nacional también se extiende a los billetes y las monedas del país: los suizos no están dispuestos a renunciar a su dinero en efectivo. Y esto a pesar de que cada vez recurren más a los medios electrónicos de pago: ¡valga la paradoja! 4 Tema clave
El dinero en efectivo se usa cada vez menos. En 2024, los particulares solo pagaron el 30 % de sus compras diarias con billetes y monedas. llenas de billetes de banco. El día de nuestra visita se revisan los billetes de 50 francos: un empleado introduce los fajos recién llegados en una máquina que, en cuestión de segundos, comprueba la autenticidad y el estado de cada billete. El dinero falso será remitido a la Policía Federal. Aquellos billetes que no cumplan con los estándares de calidad, ya sea por estar sucios, rotos o por cualquier otro motivo, serán separados y enviados a la trituradora y, posteriormente, a la incineradora. En 2024 se destruyeron 30 millones de billetes. Al mismo tiempo se introdujeron en el circuito 41 millones de billetes recién impresos. “La excelencia es nuestra tarjeta de presentación”, destaca Peter Eltschinger, del área de efectivo, quien acompaña a la reportera de Panorama durante la visita. Los billetes han sido diseñados para resistir condiciones adversas, como lavados y pliegues repetidos, sin sufrir daños significativos. Los ejemplares “aptos” para volver al circuito monetario se vuelven a em5 THEODORA PETER En el Banco Nacional Suizo (BNS) late el corazón del circuito del dinero en efectivo. Desde su sede se garantiza que los bancos dispongan siempre de los fondos necesarios para atender a sus clientes, tanto particulares como empresas. En 2024 circulaban billetes y monedas por un valor superior a los 76 000 millones de francos, casi el doble que hace veinte años. Para este reportaje, Panorama Suizo tuvo el privilegio de acceder al interior del edificio estrictamente protegido donde se regula el flujo monetario nacional. Cada día llegan al sótano del Banco Nacional de Berna cajas repletas de monedas y billetes, transportadas por empresas de logística de valores como Loomis, que se encargan de suministrar y recoger efectivo de bancos, comercios y organismos públicos. Antes de volver al circuito monetario, el numerario es clasificado, revisado y, en su caso, reemplazado. El año pasado, el Banco Nacional emitió unos 244 millones de billetes y 166 millones de monedas, mientras que retiró 238 millones de billetes y 131 millones de monedas. En las entrañas del Banco Nacional El acceso al área donde se deposita el efectivo del Banco Nacional, situada bajo la Plaza Federal de Berna, solo es posible tras superar un estricto control de seguridad. Un ascensor desciende al subsuelo. Tras atravesar una puerta de esclusa, se abre ante nosotros un laberinto de pasillos y escaleras. El primer espacio que visitamos es una sala intensamente iluminada, donde máquinas, brazos robóticos y cintas transportadoras recuerdan a una pequeña planta industrial. La única diferencia: el “producto” que aquí se procesa son cajas paquetar a máquina y siguen luego su recorrido por las cintas transportadoras. Una empleada revisa manualmente cada paquete antes de que los fajos sellados en plástico se coloquen en cajas de transporte. Si detecta un billete ligeramente doblado, el lote completo regresa a la máquina y se vuelve a procesar. En cada una de las etapas de este proceso participan siempre varias personas: nadie trabaja solo. Todas las salas y estaciones de trabajo se encuentran equipadas con sistemas de videovigilancia, “una medida que también protege a los empleados”, afirma el representante de BNS. El ascensor continúa descendiendo hasta llegar al área de procesamiento de monedas, donde el nivel de ruido es considerablemente mayor que en la silenciosa sección de billetes. Este día, las máquinas clasificadoras traquetean al ritmo de las piezas de 20 céntimos. Las monedas “no aptas” caen directamente en un colector separado y se reenvían luego al fabricante Swissmint, la casa acuñadora federal, donde se destruyen completamente las piezas y se desecha el metal. En cambio, las monedas en buen estado se enrollan en papel y se vuelven a empaquetar en cajas. A cada denominación se le asigna un color: para las piezas de 20 céntimos es el rojo. También en esta sala la mayoría de los procesos están automatizados. Tan solo algunas tareas requieren trabajo manual, como abrir los rollos de monedas recién llegados o revisar aquellas que no pueden ser procesadas por la máquina. Una pared de esta sala exhibe un llamativo letrero luminoso que reza: “Dinero y valor. El último tabú”. Es un recuerdo de la Exposición Nacional Suiza de 2002, para la cual el Banco Nacional encargó al célebre curador Harald Szeemann (1933-2005) el diseño En las entrañas del Banco Nacional en Berna, los billetes y las monedas se clasifican y se vuelven a empaquetar antes de regresar al circuito monetario. En la foto, nuevos rollos de monedas de 20 céntimos. Foto SNB Panorama Suizo / Diciembre de 2025 / Nº5
popular entre los jóvenes, mientras que las personas mayores de 55 años o de bajos ingresos siguen prefiriendo el efectivo. Aunque las monedas y los billetes se usan cada vez menos en la vida cotidiana, el 95 % de la población desea que el efectivo siga disponible como medio de pago. ¿Cómo se explica esta paradoja? “La libertad de elección tiene gran importancia en Suiza”, señala Peter Eltschinger. Añade que el efectivo seguirá desempeñando un papel importante en el futuro, ya que los distintos medios de pago se complementan entre sí. El efectivo posee evidentes ventajas: puede utilizarse de inmediato y en cualquier momento, sin necesidad de electricidad ni de conexión a Internet; además, no deja huellas digitales, lo que protege la privacidad financiera del usuario. Por último, pero no por ello menos importante, ofrece una alternativa a las comisiones que suelen cobrar las compañías proveedoras de tarjetas de crédito y de El dinero en efectivo: ¿un derecho amparado por la Constitución? En Suiza, la ley ya obliga al Banco Nacional a suministrar al país la cantidad suficiente de dinero en efectivo –y en la moneda nacional: el franco suizo–. No obstante, el Consejo Federal y el Parlamento están dispuestos a incluir ambos principios en la Constitución, para otorgarles mayor peso: lo que en ella se consagra solo puede revocarse mediante una decisión del pueblo y de los cantones. Con ello, las autoridades recogen la propuesta de la iniciativa popular “Por un franco libre e independiente gracias a las monedas y billetes de banco (El efectivo es libertad)”, presentada en 2023. Tanto esta iniciativa como la contrapropuesta directa del Parlamento se someterán a votación el 8 de marzo de 2026. Quien promovió esta iniciativa popular fue el Movimiento Suizo por la Libertad, liderado por Richard Koller, expolítico de la UDC. Este movimiento apareció durante la pandemia del coronavirus, cuando sus militantes protestaron contra el uso obligatorio de las mascarillas y otras medidas, tales como la vacunación. Una iniciativa previa contra la “vacunación obligatoria”, presentada en 2021, fue rechazada en 2024 por clara mayoría popular. Mejores expectativas de éxito tiene ahora la iniciativa “El efectivo es libertad”, que se someterá al escrutinio popular en primavera de 2026. Sus promotores buscan garantizar que “las monedas y los billetes sigan estando disponibles en cantidad suficiente”. Se oponen al creciente uso de medios de pago electrónicos, que dejan huellas digitales, y consideran que el dinero en efectivo es el único medio seguro para salvaguardar la privacidad de los ciudadanos ante la supervisión del Gobierno. Lo que no plantea esta nueva iniciativa es la obligación de aceptar pagos en efectivo en los comercios, restaurantes o medios de transporte público. Cabe señalar que una segunda iniciativa del Movimiento Suizo por la Libertad, que incluía esta exigencia, fracasó ya desde la etapa de recogida de firmas. Sin embargo, la tendencia a limitar las opciones de pago a las transacciones electrónicas ha suscitado preocupación entre los políticos. En Ginebra, el Parlamento Cantonal aprobó recientemente una modificación de la ley local de hostelería: bares y restaurantes deberán aceptar también los billetes y las monedas como método de pago de sus clientes. Otros cantones están implementando iniciativas similares. A nivel nacional, una propuesta política busca imponer a todos los proveedores de servicios la obligación de aceptar los pagos en efectivo, A esta propuesta se opone el Consejo Federal. (TP) de un pabellón: su elemento central era una vitrina de cristal en la que un brazo robótico introducía en forma continua billetes de cien francos en una trituradora de documentos. Lo que aparentaba ser una provocativa destrucción de valor era, en realidad, una ilusión cuidadosamente planeada: esos billetes en deterioro habrían sido descartados de todos modos, como ocurre diariamente a puerta cerrada en el sótano del Banco Nacional. Hábitos paradójicos Una vez finalizada la visita, el ascensor nos lleva de vuelta a la luz del día. En el “Salon bleu”, la sala de reuniones del Consejo bancario revestida de madera, conversamos con Peter Eltschinger sobre los hábitos de pago de la población. Cada vez menos personas utilizan el dinero en efectivo: según una encuesta realizada por el Banco Nacional, en 2024 los particulares solo abonaron el 30 % de sus compras diarias en efectivo, cuando en 2017 esa proporción aún rondaba el 70 %. Hoy por hoy, el método de pago predominante en Suiza es la tarjeta de débito o crédito, que se usa en casi la mitad de las transacciones. Las aplicaciones de pago, como TWINT, han ganado mucho terreno. “Twintear” se ha vuelto especialmente Los billetes en deterioro acaban en la trituradora. En 2024 se destruyeron unos 30 millones de billetes y se pusieron en circulación 41 millones de billetes recién impresos. Foto SNB Panorama Suizo / Diciembre de 2025 / Nº5 6 Tema Clave
aplicaciones de pago. Por ello, la mayoría de las empresas considera que el efectivo es el medio de pago más económico. El efectivo como reserva de valor El Consejo Federal y el Parlamento pretenden incluir explícitamente en la Constitución Federal la obligación del Banco Nacional de proporcionar fondos en efectivo, con lo que recogen la petición de la iniciativa “El efectivo es libertad”, presentada en 2023. Sobre esta iniciativa y su contrapropuesta se pronunciará el pueblo en los comicios de la próxima primavera (véase el recuadro de la página 7). Además de servir para adquirir bienes de consumo, el efectivo también suele considerarse como una forma de ahorro… ¡ya sea en un calcetín o en una caja fuerte! Así lo demuestra la elevada cantidad de billetes de gran denominación que están circulando: más de 36 millones de billetes de mil francos, lo que representa casi la mitad del valor total de los billetes en circulación. La cantidad exacta de dinero en efectivo que los suizos guardan en casa o en cajas fuertes es imposible de cifrar. “No hay manera de saberlo”, afirma Eltschinger. El número de billetes “antiguos” que aún no han regresado al Banco Nacional ofrece una posible pista. Entre ellos se encuentran más de 170 000 billetes de 500 francos, que dejaron de ser de curso legal hace ya 25 años. El valor total de los billetes de series retiradas supera los 9 000 millones de francos. Lo más probable es que estos “viejos” billetes sigan olvidados en algún cajón, si no se han perdido ya. La buena noticia es que, aunque ya no se acepten como medio de pago en el comercio, los billetes de series anteriores pueden canjearse sin límite de tiempo en el Banco Nacional Suizo. Con este fin, BNS ha publicado hojas informativas en su página web www.snb.ch. A los suizos residentes en el extranjero, el representante de BNS les recomienda consultar caso por caso si les es posible enviar los billetes de forma segura por correo desde su país de residencia o si pueden realizar el canje en una sede bancaria en Suiza. En 2030 aparecerán nuevos billetes El Banco Nacional ya está preparando una nueva serie de billetes. La vida útil de una serie ronda los 15 a 20 años: la serie actual (que simboliza la diversidad del país) se introdujo entre 2016 y 2019. Para la próxima serie, el Banco Nacional lanzó hace un año un concurso de diseño sobre el tema “Suiza y sus elevaciones”. Cada uno de los seis billetes (de 10, 20, 50, 100, 200 y 1 000 francos) estará dedicado a la “topografía única” de nuestro país. Por primera vez se consultó también la opinión pública: en solo tres semanas, más de cien mil personas visitaron la página web para conocer los borradores y votar por sus modelos favoritos. “Esta favorable acogida nos ha sorprendido y llenado de satisfacción”, se congratula Peter Eltschinger. En otoño, BNS nominó a seis finalistas, entre los que se elegirá al ganador o la ganadora en primavera de 2026. Posteriormente, se dará inicio a la etapa de creación de los diseños que podrán verse en la página web de BNS. Si todo sigue según lo previsto, los nuevos billetes entrarán en circulación a principios de los años 2030 y se convertirán en auténticas tarjetas de presentación de Suiza en las billeteras de los ciudadanos. En busca de un nuevo diseño para los billetes: en la imagen, dos de las propuestas. Foto Keystone Monedas de 20 céntimos usadas pasando por la máquina clasificadora. En 2024, el valor total de las monedas en circulación ascendía a 3 000 millones de francos. Foto SNB Panorama Suizo / Diciembre de 2025 / Nº5 7
Acuerdos bilaterales: “No”, dice la UDC; “sí”, dicen todos los demás partidos Hoy por hoy, la pregunta más relevante en la política interior suiza es probablemente esta: tras muchos años de “crisis” en las relaciones con la Unión Europea (UE), ¿debe nuestro país firmar nuevos acuerdos bilaterales? Todos los grandes partidos políticos se han posicionado frente al paquete de acuerdos de 1 800 páginas. A primera vista, la situación parece clara: el único partido que rechaza expresamente los acuerdos es la UDC. En cambio, el paquete de acuerdos (llamado coloquialmente “Bilaterales III”) cuenta con el apoyo del PSS, el PLR, el Centro, los Verdes y el PVL, si bien estos consideran que son necesarios algunos retoques menores. La decisión final recaerá en los electores, aunque la fecha de la votación aún no se ha fijado. (MUL) Por temor a la inversión extranjera, tres municipios vuelven a adquirir sus instalaciones de esquí Tras la adquisición y reestructuración de las primeras estaciones de esquí suizas por parte de inversores estadounidenses, tres municipios del cantón de los Grisones (Flims, Laax y Falera) decidieron reaccionar: por más de 90 millones de francos, adquirieron las instalaciones de deportes de invierno de “Weisse Arena Bergbahnen”, situadas en su territorio. Las votaciones populares en estos tres municipios arrojaron luz sobre la finalidad de estas operaciones: asegurar puestos de trabajo y contribuir al arraigo de las estaciones de esquí en su región. (MUL) Los glaciares suizos siguen derritiéndose En 2025, los glaciares suizos volvieron a experimentar un derretimiento masivo. Un invierno con escasa nieve, seguido por oleadas de calor en junio y agosto, resultó en la pérdida de un tres por ciento de su volumen. Esta cifra representa la cuarta mayor pérdida registrada desde el inicio de las mediciones. De este modo, la masa de hielo ha experimentado una reducción del 25 % en la última década (véase Panorama 3/2025). Estos datos fueron presentados en octubre por la Red Suiza de Medición de Glaciares y la Comisión Suiza para la Observación de la Criósfera. (MUL) En Suiza viven cien mil refugiados reconocidos Dos tendencias caracterizan el actual sistema de asilo en Suiza: aunque el número de solicitudes de asilo se ha reducido considerablemente desde 2024, el de refugiados reconocidos sigue elevado: más de cien mil personas, sin contar a los 70 000 ucranianos y ucranianas que gozan de un estatus especial (el denominado “estatus de protección S”). Pese al bajo número de solicitudes, las infraestructuras de asilo están sobrecargadas. Este reto afecta sobre todo al Gobierno Federal, al que los cantones, sometidos a fuertes presiones, exigen soluciones y asistencia. (MUL) Susanne Vincenz-Stauffacher y Benjamin Mühlemann Ellos son los nuevos líderes del PLR suizo: Susanne Vincenz-Stauffacher (58 años), Consejera Nacional de San Galo y abogada; y Benjamin Mühlemann (46 años), Consejero de Estado de Glaris y comunicador. Si bien este tipo de copresidencia ya ha existido en los partidos de izquierda, es inédita para los liberales radicales. A este dúo le aguarda una ardua tarea. El PLR, con más de 130 años de historia, antaño pilar del Estado y motivo de orgullo, actualmente muestra signos de debilidad: su porcentaje de votos ha experimentado un constante descenso en los últimos años, situándose en un modesto 14 % en las últimas elecciones nacionales. Actualmente, se posiciona como la tercera fuerza política, precedido por la conservadora UDC y el PSS. Si no logra consolidar su posición antes de las elecciones de 2027, podría perder uno de sus dos escaños en el Gobierno nacional, lo que supondría un grave revés para este partido que, en los primeros cuarenta años del Estado federal, ocupó todos los escaños del Consejo Federal. Este nuevo dúo cubre un amplio espectro político: ella es considerada progresista, él conservador. Ambos ven esto como una fortaleza y se muestran optimistas: el PRL es un “partido a favor de la seguridad”, que desea preservar la prosperidad. Sin embargo, la asamblea de delegados celebrada en octubre en Berna, que eligió a ambos líderes, dejó claro lo dividido que puede estar este partido. Para empezar, se desató una acalorada discusión sobre los nuevos acuerdos con la Unión Europea (UE); los medios hablaron de un “día decisivo” para el partido. Al final, tras un civilizado debate, el “sí” se impuso con claridad. El PLR se posicionó así como partido proeuropeo, siguiendo la línea marcada por el liberal Ministro de Asuntos Exteriores, Ignazio Cassis. Vincenz-Stauffacher votó a favor de los acuerdos, Mühlemann en contra. Queda por ver si la decisión de las bases fortalecerá el perfil del partido o, al contrario, ahuyentará a los electores. SUSANNE WENGER Panorama Suizo / Diciembre de 2025 / Nº5 8 Selección Noticias
SUSANNE WENGER Durante la temporada de Adviento, los coros se apoderan de los escenarios: desde el Coro Bernés de Bach hasta el Coro Juvenil Suizo y el Coro de Góspel de la Meseta de Appenzell, pasando por el Coro Pro Arte de Lausana, los coros de todo el país nos invitan a disfrutar de la música navideña. Sin embargo, su actividad no se limita a estas fechas. Suiza posee una rica y variada escena coral. Según estadísticas federales, una de cada cinco personas canta en su tiempo libre, en la mayoría de los casos una vez por semana y las más de las veces, en un coro. “En comparación con otros países europeos, Suiza registra una de las tasas más elevadas de cantantes”, afirma Caiti Hauck, de la Universidad de Berna. Se desconoce el número exacto de orfeones, dada su gran diversidad. Actualmente, la Asociación Suiza de Coros (ASC), la federación central que agrupa a los conjuntos seculares, cuenta con más de 1 200 formaciones: coros masculinos, femeninos, mixtos, infantiles y juveniles. Tras el retroceso registrado durante la pandemia, se han vuelto a estabilizar las cifras, explica Anna-Barbara Winzeler, de la ASC. A todo esto hay que sumar los cientos de coros eclesiásticos y clubes de yodel, así como los numerosos conjuntos vocales informales que no aparecen en ningún registro. Una larga tradición histórica La cultura coral es particularmente rica en el cantón de Friburgo. El canto coral de esta región figura entre las “tradiciones vivas de Suiza”, una lista elaborada por la Oficina Federal de Cultura con el fin de preservar el patrimonio cultural inmaterial en el marco de la Convención de la Unesco. ¿Pero a qué se debe esa enorme popularidad del canto coral en Suiza? Más allá de sus virtudes universalmente reconocidas (hay evidencia de que el canto en grupo levanta los ánimos y refuerza el sistema inmunológico), existen motivos históricos. En el siglo XIX, los coros eran más que meras asociaciones musicales: en un contexto marcado por las tensiones entre liberales y conservadores, protestantes y católicos, los coros fueron ejerciendo cada vez mayor influencia política. En 1848, el año posterior a la Cómo el canto coral ha moldeado la Suiza moderna Nuestro país se caracteriza por su gran número de coros. Pero lo que hoy es un pasatiempo muy popular, en el siglo XIX era un instrumento político de alabanza al incipiente Estado federal. Así lo afirma la musicóloga bernesa Caiti Hauck, quien ha sido la primera en dedicar una investigación exhaustiva a la vida coral en Suiza. guerra civil del Sonderbund, se fundó el Estado Federal, la primera democracia moderna en Europa. “Los coros masculinos contribuyeron a forjar la conciencia política en el incipiente Estado Federal”, explica Caiti Hauck, quien ha sido la primera en investigar en profundidad la vida coral de las ciudades de Berna y Friburgo, basándose en monografías conmemorativas, actas de asociaciones, listas de miembros, correspondencia, programas de conciertos y artículos de prensa. Una actividad con tintes políticos La investigación de Hauck reveló más de cien asociaciones corales en Berna y Friburgo. Especialmente influyentes fueron la Société de Chant de la Ville de Fribourg, fundada en 1841, el primer coro secular masculino de la Suiza francófona, y el coro Berner Liedertafel, creado en 1845. Ambas formaciones sustentaban opiniones liberal-radicales, en contraste El Chœur mixte St-Michel, de Haute-Nendaz, es una de las más de 1 200 asociaciones corales que hay en Suiza. Foto Keystone Caiti Hauck, de la Universidad de Berna, ha investigado los inicios de la vida coral en Berna y Friburgo. Foto Dres Hubacher Panorama Suizo / Diciembre de 2025 / Nº5 9 Sociedad
con el coro masculino Cäcilienverein de Friburgo (1877), vinculado al entorno eclesiástico-conservador. La Société de Chant expresaba su postura a través de canciones revolucionarias como “Au bord de la libre Sarine” [“A orillas del libre Sarine”], compuesta por Jacques Vogt, fundador del coro. Tras la victoria de los progresistas en Friburgo, los conservadores recuperaron el poder en los años 1850. El Gobierno temía la influencia del coro e intentó impedir sus actividades. No fue sino hasta 1871 cuando la Société de Chant volvió a organizar un festival cantonal, al que invitó al Berner Liedertafel. Este prestigioso coro de la nueva capital federal, íntimamente vinculado a la política, contaba entre sus miembros pasivos incluso con consejeros federales. Los cantantes berneses se solidarizaron con sus compañeros de Friburgo, aunque también lo hicieron “por deber patriótico”, con el afán de reforzar la cohesión del incipiente Estado Federal. Cantando por la patria “Pese a sus diferencias lingüísticas y religiosas, ambos coros mantuvieron una estrecha amistad, superando así la frontera del Röstigraben, como se desprende de su intensa correspondencia”, afirma Caiti Hauck. Además de promover el canto colectivo y reDedicado a sus dos pasiones: el canto y la política. El coro Berner Liedertafel en el antiguo Casino, en 1850. Imagen: litografía de Ernst Neubauer, Archivo Cantonal de Berna Entre los numerosos grupos vocales de muy variados estilos destacan los coros de yodel. En la imagen, cantantes de yodel del Valais, en el Festival Federal de Yodel de 1975. Foto Keystone solver conflictos ideológicos, los coros masculinos también buscaban fomentar un sentimiento de unidad nacional. Especialmente en los grandes festivales federales de canto, celebrados regularmente desde 1843, se festejaba la unión nacional, de forma similar a los torneos de gimnasia o de tiro. El repertorio incluía canciones patrióticas, como “O mein Heimatland, o mein Vaterland” [“¡Oh, mi tierra natal, oh, mi patria!”], del escritor Gottfried Keller y del compositor Wilhelm Baumgartner, junto con canciones populares y odas a la naturaleza. El coro Berner Liedertafel incluso se atrevía a abordar obras exigentes, como las de Franz Schubert. También existían coros mixtos y femeninos en el siglo XIX. “Algunos coros de mujeres participaron en festivales cantonales y salieron galardonados”, señala Hauck. Pero en el ámbito público predominaban los coros masculinos, un reflejo de la jerarquía de género de la época. Una amplia participación popular Entre los pioneros del canto coral suizo destaca Hans Georg Nägeli. El Gobierno cantonal, preocupado por su influencia política, la sometió a fuertes presiones: la Société de Chant de la Ville de Fribourg. Imagen cedida a la revista Panorama Suizo / Diciembre de 2025 / Nº5 10 Sociedad
Este compositor y editor zuriqués impulsó la educación musical entre el pueblo: en 1805 fundó el primer instituto de canto no religioso, del cual nació en 1810 el primer coro masculino laico. Los coros para el público en general se inventaron en el siglo XIX. Nägeli, conocido como el “padre de los cantores” en toda Europa, dejó con sus ideas de educación musical una huella profunda tanto en la Suiza alemánica como en la francófona. “Muchos coros lo mencionan repetidamente entre sus fuentes”, apunta Hauck. Caiti Hauck, originaria de Brasil y residente en el cantón de Vaud desde 2017, nos explica su interés en un tema que hasta ahora apenas había recibido atención por parte de los musicólogos: “La música coral me fashasta su disolución en 2018 por falta de relevo generacional. La Société de Chant de la Ville de Fribourg desapareció en el año 2000. Que los coros surjan y desaparezcan es algo normal, explica Hauck: ya en el siglo XIX, las actas reflejaban las quejas sobre la asistencia irregular a los ensayos, y algunos coros dejaban de existir por falta de miembros. Sin embargo, siempre surgen nuevos coros, con una gran diversidad estilística. “La cultura coral de Suiza está viva y une Chorisma es un coro de Schaffhausen en el que los jóvenes mantienen viva la cultura coral. En la foto, una escena del musical “Rent”. Foto Jeannette Vogel, Schaffhauser Nachrichten Desde 1899, los organizadores de las representaciones tradicionales de “Guillermo Tell” en Altdorf recurren a actores aficionados y, especialmente, a coros laicos. Imagen de archivo de Keystone, 2004 a las generaciones”, afirma Caiti Hauck. Los debates políticos tienen hoy menos peso, aunque los coros siguen marcando el paso, en apoyo a causas queer y feministas o por su papel integrador entre nativos y solicitantes de asilo. Su organización ha cambiado mucho. Aunque sigue habiendo coros que ensayan semanalmente por las noches, son cada vez más los coros que se forman temporalmente en torno a un proyecto. “No es difícil encontrar a amantes del canto; sin embargo, en la actualidad suelen mostrar menos compromiso con un solo coro”, observa Anna-Barbara Winzeler, de la Asociación Suiza de Coros. Ella estudia música en la Escuela Superior de Lucerna y dirige el coro Chorisma de Schaffhausen, integrado por cantantes de entre 18 y 35 años. Los jóvenes desempeñan un papel clave en la preservación de la cultura coral, subraya. cinaba ya durante mis estudios en São Paulo”, relata. Ella misma cantó en asociaciones corales y, últimamente, dirigió el Coro de Policías de Lausana. Presenta sus resultados de investigación de manera muy accesible: junto con el dibujante Julien Cachemaille publicó el cómic científico Drei Schweizer Chorsänger im 19. Jahrhundert [“Tres coristas suizos del siglo XIX”], disponible en línea en alemán y francés. El Berner Liedertafel siguió siendo un coro masculino Escuchar cantos corales En línea encontrará una selección de audios de coros suizos: www.revue.link/coros El cómic científico “Tres coristas suizos del siglo XIX” puede obtenerse gratuitamente en alemán y francés en la página web del proyecto de investigación. www.clefni.unibe.ch Panorama Suizo / Diciembre de 2025 / Nº5 11
STÉPHANE HERZOG Recorremos las avenidas peatonales del campus de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL) hasta llegar al lugar donde nos espera Antoine Bosselut, especialista en inteligencia artificial y en cuestiones multilingües aplicadas a los “modelos extensos de lenguaje” (LLM, por sus siglas en inglés). Al igual que ChatGPT, estos sistemas de inteligencia artificial alimentados con miles de millones de datos son capaces de contestar a una infinidad de preguntas. Antoine Bosselut, de 34 años, nacido en Francia y formado en Estados Unidos, es experto en el desarrollo de máquinas capaces de aprender y dominar idiomas tan diversos como el tibetano o el romanche. Bosselut es uno de los padres de la nueva IA suiza: Apertus. A principios de septiembre, las dos escuelas politécnicas suizas y el Centro Suizo de Computación Científica (CSCS) anunciaron el lanzamiento del primer LLM multilingüe de código abierto desarrollado en Suiza. “Apertus representa un hito en materia de transparencia y diversidad en el ámbito de la inteligencia artificial generativa”, declararon sus creadores. ¿En qué se diferencia este nuevo LLM suizo de Llama 4 (desarrollado por Meta), de Grok (producido por Elon Musk) o, incluso, de ChatGPT, un sistema completo de IA? La respuesta es que los elementos que componen este modelo fundacional de IA suizo —sus algoritmos y sus parámetros de cálculo— son de libre acceso. Además, Apertus incluye un manual de instrucciones, mientras que ChatGPT se basa en un modelo de negocio que carece de transparencia. Otra diferencia es que Apertus no es un sistema de uso universal. “Los modelos comerciales no son lo suficientemente especializados para determinados usos. Cuanto más especializada es una IA, más potente es”, explica Antoine Bosselut. Por ejemplo, los hospitales podrían usar Apertus (sus algoritmos y su sistema de cálculo) a fin de entrenar el sistema para que analice miles de radiografías. La IA detecta diferencias en los datos que son difíciles de observar a simple vista. En busca de datos fiables El superordenador del CSCS entrenó Apertus con miles de millones de datos tomados de Internet. Estos datos conforman el léxico de base del LLM. Para este modelo solo se utilizaron datos cuyos propietarios no han prohibido explícitamente el uso de “rastreadores”, es decir, de robots que rastrean la red, precisa la EPFL en un comunicado. “Si, por ejemplo, el New York Times prohíbe a determinados rastreadores el acceso a sus artículos, excluimos esta fuente de nuestros datos”, señala el profesor. Para entrenar a Apertus, se utilizaron 15 mil millones de palabras procedentes de 1 800 idiomas (Internet contiene aproximadamente 50 mil millones de palabras). Los desarrolladores de este LLM garantizan a sus futuros Apertus, la nueva IA suiza, habla romanche Las dos escuelas politécnicas suizas y su socio, el Centro Suizo de Computación Científica, lanzaron en septiembre Apertus. Este modelo de lenguaje se entrenó con palabras de 1 800 lenguas, entre otras el alemán suizo y el romanche. Aunque Apertus es criticado por sus errores, los expertos opinan que hay que darle tiempo. usuarios (por ejemplo, a los empresarios) la fiabilidad ética y jurídica de sus datos, a diferencia de los proveedores comerciales de la IA, que se niegan a publicar sus datos de entrenamiento. Apertus “entiende” el tibetano, el yoruba y el romanche Por lo general, los grandes modelos de lenguaje se centran en las lenguas históricas presentes en la red: inglés, francés, chino, japonés, etc., cuya estructura descifran gracias a sus calculadoras y algoritmos. El LLM suizo, por el contrario, ha recopilado datos de idiomas con poca presencia en Internet, como el tibetano, el yoruba, el alemán suizo y el romanche. Dado que estas lenguas apenas se “hablan” en Internet, los contenidos tuvieron que crearse a partir de lenguas emparentadas. La idea subyacente es que, a pesar de la escasez de datos, el modelo puede aprender romanche porque también se ha entrenado en italiano, ya que ambos idiomas presentan similitudes, explica Bosselut. ¿Qué aplicaciones tienen en mente sus creadores? Una escuela en Nigeria, por ejemplo, utilizó Apertus para desarrollar cursos en un idioma que suele tener una representación limitada en otros modelos, lo cual corresponde al objetivo de la EPFL: “democratizar la IA”. La administración municipal de Zúrich utiliza Apertus Con vistas a su ulterior desarrollo, el LLM suizo fue sometido a cracks informáticos durante un hackatón, una especie de concurso cuyo objetivo es poner los sistemas a prueba. Algunos estudiantes utilizaron la herramienta para crear servicios: por ejemplo, proAntoine Bosselut, de la EFPL, destaca la transparencia del modelo suizo de IA Apertus, y afirma que la IA debe “democratizarse”. Foto cedida a la revista Panorama Suizo / Diciembre de 2025 / Nº5 12 Conocimiento
aquello que resulta ser una performance de arte contemporáneo!”, se mofa Pilet. Esta crítica provocó la reacción de internautas como Maxime Derian, un experto francés en inteligencia artificial: “Los modelos de código abierto estadounidenses y chinos están un paso por delante. ¿Y qué? Es importante destacar que los primeros modelos de esos países tampoco eran perfectos. El modelo suizo ha sido desarrollado a nivel local. Sus próximas versiones serán más avanzadas y eficientes de aquí a dos o tres años”, pronosticó Derian. El hecho de que Apertus cometa errores se debe a que el modelo aún necesita entrenarse más y no dispone de datos suficientes. Antoine Bosselut coincide en este punto: “Nos hemos encargado de la parte más costosa del trabajo: el desarrollo y el entrenamiento del modelo. Ahora, este es accesible de forma gratuita para los futuros usuarios”, justifica el profesor de la EPFL. gramaron una interfaz para facilitar el aprendizaje de la lengua tibetana. Otros consiguieron programar un sistema al que llamaron “Mut zur Lücke” [“Atrévete a saltar algo”], que señala a los estudiantes qué clases pueden omitir sin correr el riesgo de comprometer su rendimiento académico. También la Municipalidad de Zúrich utiliza Apertus. “Soy ZüriCityGPT y sé (casi) todo sobre lo que se ha publicado en el sitio web del ayuntamiento”, anuncia esta página web. No obstante, la aplicación tiene sus limitaciones. A la pregunta de cuántos policías armados hay en la ciudad, el robot de Apertus responde: “Desgraciadamente, no le puedo ayudar”. GPT, en cambio, es algo más astuto: “Unos 1 700 policías están habilitados para la tenencia de un arma de servicio, pero ninguna fuente pública precisa cuántos agentes llevan realmente un arma de forma permanente”, responde esta IA. Sorprendentemente, Apertus no cuenta con una interfaz que permita a los usuarios crear prompts. Pero ese no es su objetivo, porque el LLM sirve, en primer lugar, como materia prima, señalan sus creadores. No obstante, cada interesado puede testar Apertus por medio de un programa desarrollado por una organización estadounidense sin ánimo de lucro: https://publicai.co Errores y críticas En Suiza, los primeros comentarios sobre Apertus se centraron en algunos errores burdos. “Me acabo de enterar de que el castillo de Chillon era en sus orígenes una pequeña aldea fortificada construida sobre una roca de piedra caliza en medio del lago”, se burló en LinkedIn el periodista suizo francófono François Pilet, uno de los fundadores del sitio de investigación Gottham City. Asimismo, Pilet cuestiona la relación calidad-precio del proyecto: “¡Mientras las EPF acaban de multiplicar por tres el precio de las matrículas a los estudiantes extranjeros, no han reparado en desembolsar diez millones de francos para financiar Los modelos de IA deben “entrenarse”. En el caso de Apertus se utilizó el superordenador suizo Alps, ubicado en Lugano, para llevar a cabo esta tarea. Foto Keystone Panorama Suizo / Diciembre de 2025 / Nº5 13
Ernst Ludwig Kirchner (1880-1938) es uno de los máximos exponentes del expresionismo alemán. En 1933, aún en vida, presentó una retrospectiva de su obra en la Kunsthalle de Berna. Más de noventa años después, el Museo de Arte de Berna ofrece una nueva edición de aquella histórica retrospectiva, bajo el título “Kirchner x Kirchner”. Broche de oro de esta exposición es la reunificación temporal de “Alpsonntag. Szene am Brunnen” [“Domingo en los Alpes. Escena junto a la fuente”], perteneciente a la colección del Museo de Arte, con su contrapartida “Sonntag der Bergbauern” [“Domingo de los campesinos de montaña”], proveniente de la Cancillería Federal de Berlín. Ambos cuadros de gran formato (170 x 400 cm cada uno) inauguraron la retrospectiva de 1933 y, desde entonces, nunca habían vuelto a exhibirse juntos. Ahora, estas dos icónicas obras podrán admirarse en Berna hasta enero. Kirchner pintó estos monumentales cuadros a mediados de los años 1920 en Davos, donde se había instalado en 1917 para recuperarse de la Primera Guerra Mundial. Kirchner permaneció allí hasta que se suicidó, en 1938. Tras la llegada de los nazis al poder, la obra de Kirchner fue objeto de creciente rechazo y difamación. Muchas de las 600 piezas incautadas terminaron en la exposición de propaganda nacionalsocialista “Arte degenerado”, celebrada en Múnich en 1937. En 1975, como gesto de reparación, el Canciller Federal Helmut Schmidt decoró las oficinas del Gobierno alemán con obras de artistas expresionistas. El cuadro “Sonntag der Bergbauern” de Kirchner vino a ocupar un lugar destacado en la sala del gabinete, primero en Bonn y, desde 2001, en el nuevo edificio de la Cancillería Federal de Berlín. THEODORA PETER www.revue.link/kirchner Un espectacular reencuentro Panorama Suizo / Diciembre de 2025 / Nº5 14 Visto
Ernst Ludwig Kirchner: “Alpsonntag. Szene am Brunnen” [“Domingo en los Alpes. Escena junto a la fuente”], 1923-1924, óleo sobre lienzo, con marco original, 168 x 400 cm, © Museo de Arte de Berna Ernst Ludwig Kirchner: “Sonntag der Bergbauern” [“Domingo de los campesinos de montaña”], 1923-1924, óleo sobre lienzo, 170 x 400 cm, © República Federal de Alemania Panorama Suizo / Diciembre de 2025 / Nº5
DÖLF BARBEN “Si prefieren, pueden subir por las escaleras”, sugiere Peter Maurer a dos mujeres que acaban de llegar a la taquilla amarilla; ellas se ríen, porque se dan cuenta enseguida de que no les habla en serio. Peter Maurer, de 69 años, trabajó como periodista de radio; ahora, ya jubilado, se dedica a operar el Mattelift. Se hace llamar “ascensorista”. Basta ver cómo entabla conversación con la gente para advertir que domina a la perfección el arte de la ironía. A un hombre mayor le dice: “No hay problema si se queda con el sombrero puesto”. El hombre le responde con una sonrisa cómplice. El Mattelift es un ascensor muy especial: aunque su cabina tiene botones, como cualquier otro, y aunque es posible pulsarlos, no se puede entrar y arrancar el viaje sin más. Se requiere un boleto, porque el Mattelift es un medio de transporte público subvencionado, regulado y concesionado por el Gobierno. Además, es el que tiene el recorrido más corto de toda Suiza: treinta metros, menos de lo que mide un tranvía. Por cierto: los lugareños lo llaman simplemente “Senkeltram”: el “tranvía de cordón”. Lo opera una sociedad anónima privada. “Desde un punto de vista jurídico, se trata de un funicular”, aclara su Presidente Marc Hagmann, solo para añadir acto seguido: “Pero, evidentemente, es un ascensor”. En 1897, cuando se inauguró, el Mattelift era considerado una innovación técnica. En la actualidad transporta a más de 700 personas al día, o sea, más de 20 000 al mes. El costo del trayecto es de 1,50 francos, también para perros y bicicletas. Se puede pagar con diferentes tarjetas de transporte público. Aunque su explotación apenas genera ganancias, Hagmann subraya que cumple una labor “de carácter social”. El Mattelift fue el primer ascensor “Mucho más que un simple ascensor” Ningún medio de transporte público en Suiza tiene un recorrido más corto que el Mattelift, en Berna. Sin embargo, este ascensor cuenta con una historia mucho más larga: una historia que Peter Maurer, su operador, se sabe al dedillo. eléctrico para personas instalado en un espacio público en Suiza. Es comparable al Hammetschwand del lago de Lucerna, el ascensor al aire libre más alto de Europa. El Mattelift también es un ascensor al aire libre porque no se encuentra dentro de un edificio, sino al exterior, adosado a la muralla sobre la cual se levanta la plataforma de la catedral, esa magnífica terraza situada en el lado sur de la principal y más grande iglesia de la ciudad de Berna. Un desnivel de 30 metros, o 183 escalones, puede parecer poca cosa. Sin embargo, en los comienzos, estos “altos y bajos” eran un reflejo de las desigualdades sociales, comenta el ascensorista Peter Maurer. Arriba, en el casco antiguo, residían las familias pudientes de Berna; mientras que abajo, en el barrio de Matte, vivía la gente humilde: curtidores, lancheros, balseros. En algunas casas de la lúgubre Badgasse, lo que eran oficialLa “estación superior” del ascensor resplandece en la noche sobre el barrio de Matte. En sus inicios, el Mattelift también superaba una brecha social. Foto Peter Maurer ¿Más alto, más apartado, más rápido, más bonito? En busca de los récords suizos más originales. Hoy: el medio de transporte público con el recorrido más corto de toda Suiza. Panorama Suizo / Diciembre de 2025 / Nº5 16 Reportaje
tuna: siendo viudo con varios hijos a su cargo, llegó a trabajar al Mattelift por una afortunada coincidencia. Mientras nadaba en el río Aar, un compañero le gritó desde la orilla que estaba trabajando como ascensorista. “Eso me galvanizó”, comenta Peter; y esa misma noche decidió que él también sería ascensorista. Desde entonces, Peter y el Mattelift se han vuelto compañeros inseparables. Parece evidente que este trabajo lo hace feliz. “Es mucho más que un ascensor, mucho más”, asevera. Y en su afán por captar toda la esencia del Mattelift, empezó a fotografiarlo a cualquier hora del día y en cualquier temporada del año, desde todos los ángulos posibles. Y cada pocos meses diseña un cartel. El más reciente, expuesto en la estación inferior, se titula “El ascensor de los girasoles”. El Mattelift es más que un ascensor: esto es especialmente cierto para los vecinos de Matte, quienes lo utilizan a diario. Para algunos de ellos, sobre todo las personas mayores, sus operadores y operadoras son auténticas figuras de referencia, cuenta Peter. “Siempre estamos dispuestos a entablar una conversación; para algunos, somos los únicos con los que mantienen un contacto regular”, dice Peter. “Nos percatamos de cómo está la gente”, si está preocupada o de buen humor, afirma. Y si notamos que a alguien le faltan las fuerzas, “al salir lo ayudamos un par de metros con las bolsas de la compra”. Para Peter, el Mattelift es como un faro que ilumina el barrio, especialmente en invierno, cuando al amanecer aún está todo a oscuras. Cuando el ascensor se pone en marcha a las seis de la mañana, se enciende una luz arriba: “A partir de ese momento, todo el mundo sabe que uno de nosotros está ahí”. mente baños públicos llegaron a convertirse en prostíbulos. “Los ricos se opusieron al ascensor, porque no querían codearse con la gente de Matte”, nos comenta Peter. Probablemente no le falte razón, puesto que, en un estudio sobre los inicios del Mattelift, el historiador Stefan Weber describe la intensa oposición que suscitó este proyecto; afirma que no es descabellado pensar que los habitantes de los barrios altos de la ciudad menospreciaban a los de Matte, aunque no lo manifestaran explícitamente: se decían preocupados de que el ascensor afeara la plataforma de la catedral, esa “joya de la ciudad de Berna”, y “perturbara seriamente” su preciado entorno. Aquellos tiempos han quedado atrás: el ascensor de Matte terminó siendo bien recibido porque era símbolo de progreso. Las diferencias sociales se han reducido considerablemente desde entonces, afirma Peter. Hoy, en el barrio de Matte también vive gente acomodada, y eso “gracias a la gentrificación”, dice Peter con su característica ironía. Peter lleva cinco años operando el Mattelift. “Nos turnamos siete hombres y dos mujeres, todos jubilados”, explica. Peter trabaja entre siete y ocho jornadas al mes. Siempre le ha gustado conversar con la gente. Antes, cuando era periodista, era él quien se acercaba a los demás; pero “ahora, son ellos los que vienen a mí”. Su historia ya la ha contado una vez a la revista suiza Beobachter. Peter es todo un filósofo. Suele decir que el ascensor tiene mucho parecido con la vida real: a veces sube y a veces baja. Su propia vida no ha estado exenta de golpes del destino: hace diez años falleció su esposa; pero también ha habido lances de forDesde un punto de vista jurídico, el Mattelift es un funicular; un funicular que, por supuesto, todo el mundo identifica como un ascensor. Fotos Peter Maurer Peter Maurer lo afirma: “El Mattelift es mucho más que un simple ascensor”. Y para muchos vecinos del barrio, él es, a su vez, mucho más que un simple ascensorista. Foto Marc Lettau En nuestra edición en línea encontrará toda una serie de fotos del ascensor de Matte, tomadas por Peter Maurer: www.revue.link/ascensor Panorama Suizo / Diciembre de 2025 / Nº5 17
RkJQdWJsaXNoZXIy MjYwNzMx