con el coro masculino Cäcilienverein de Friburgo (1877), vinculado al entorno eclesiástico-conservador. La Société de Chant expresaba su postura a través de canciones revolucionarias como “Au bord de la libre Sarine” [“A orillas del libre Sarine”], compuesta por Jacques Vogt, fundador del coro. Tras la victoria de los progresistas en Friburgo, los conservadores recuperaron el poder en los años 1850. El Gobierno temía la influencia del coro e intentó impedir sus actividades. No fue sino hasta 1871 cuando la Société de Chant volvió a organizar un festival cantonal, al que invitó al Berner Liedertafel. Este prestigioso coro de la nueva capital federal, íntimamente vinculado a la política, contaba entre sus miembros pasivos incluso con consejeros federales. Los cantantes berneses se solidarizaron con sus compañeros de Friburgo, aunque también lo hicieron “por deber patriótico”, con el afán de reforzar la cohesión del incipiente Estado Federal. Cantando por la patria “Pese a sus diferencias lingüísticas y religiosas, ambos coros mantuvieron una estrecha amistad, superando así la frontera del Röstigraben, como se desprende de su intensa correspondencia”, afirma Caiti Hauck. Además de promover el canto colectivo y reDedicado a sus dos pasiones: el canto y la política. El coro Berner Liedertafel en el antiguo Casino, en 1850. Imagen: litografía de Ernst Neubauer, Archivo Cantonal de Berna Entre los numerosos grupos vocales de muy variados estilos destacan los coros de yodel. En la imagen, cantantes de yodel del Valais, en el Festival Federal de Yodel de 1975. Foto Keystone solver conflictos ideológicos, los coros masculinos también buscaban fomentar un sentimiento de unidad nacional. Especialmente en los grandes festivales federales de canto, celebrados regularmente desde 1843, se festejaba la unión nacional, de forma similar a los torneos de gimnasia o de tiro. El repertorio incluía canciones patrióticas, como “O mein Heimatland, o mein Vaterland” [“¡Oh, mi tierra natal, oh, mi patria!”], del escritor Gottfried Keller y del compositor Wilhelm Baumgartner, junto con canciones populares y odas a la naturaleza. El coro Berner Liedertafel incluso se atrevía a abordar obras exigentes, como las de Franz Schubert. También existían coros mixtos y femeninos en el siglo XIX. “Algunos coros de mujeres participaron en festivales cantonales y salieron galardonados”, señala Hauck. Pero en el ámbito público predominaban los coros masculinos, un reflejo de la jerarquía de género de la época. Una amplia participación popular Entre los pioneros del canto coral suizo destaca Hans Georg Nägeli. El Gobierno cantonal, preocupado por su influencia política, la sometió a fuertes presiones: la Société de Chant de la Ville de Fribourg. Imagen cedida a la revista Panorama Suizo / Diciembre de 2025 / Nº5 10 Sociedad
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