Panorama Suizo 5/2025

brevivir. Los bifenilos policlorados (PBCs), compuestos químicos usados por la industria, se acumularon en su organismo a través de la alimentación, provocándoles infertilidad. Aunque Suiza prohibió los BPCs en 1968, tres años más tarde murió la última nutria del lago de Neuchâtel. Suiza declaró oficialmente extinta a la nutria. Buenas noticias En Suiza, durante dos decenios, las nutrias solo podían observarse en ciertos zoológicos o como especímenes disecados en los museos. Por suerte, en 1985 se logró por primera vez que nacieran nutrias en cautividad: primero en Berna y, un día después, en Zúrich; y en 2009, este animal, maestro en el arte de la supervivencia, hizo su discreta reaparición en la naturaleza. Si bien inicialmente se reportaron avistamientos de individuos aislados, actualmente también se han observado crías. La frágil población muestra signos de recuperación. Los animales de zoológico como testigos de su tiempo La historia de Dählhölzli Hay muchas maneras de contar la historia de un zoológico. El historiador Roger Sidler (nacido en 1968) cuenta esta historia desde el punto de vista de los animales: la nutria Peterli, el tigre Igor y la gata montés Céline vivieron en el parque zoológico de Dählhölzli en diferentes épocas. Estos animales, junto con los demás huéspedes del zoológico, también reflejan los cambios sociales y son testigos de una época. Al arriesgar su vida en el escenario del zoológico, estos animales nos obligan a plantearnos importantes preguntas existenciales. Zootiere als Zeitzeugen 2024, editorial “Hier und Jetzt”, 208 páginas, ISBN 978-3-03919-623-4, CHF 34.00 La nutria Tom, fotografiada aquí en verano de 2024, no tiene que temer el triste destino de uno de sus predecesores, apedreado en el zoológico de Zúrich en los años 1950. Foto Keystone El guardián del zoológico Werner Schindelholz dando un paseo invernal con la nutria Peterli; fotografía de Heini Hediger, administrador del zoológico. Foto Heini Hediger, 1938/39 Por esas fechas aún existían entre 80 y 150 ejemplares, repartidos en unas pocas poblaciones aisladas entre sí a orillas de los lagos de Neuchâtel y Biel, así como en los Grisones. Sin embargo, a pesar de las medidas de protección implementadas por el Gobierno, esta población residual también acabó desapareciendo: la destrucción de su hábitat y la contaminación ambiental acabaron con las pocas nutrias que habían logrado soPanorama Suizo / Diciembre de 2025 / Nº5 22 Naturaleza y medio ambiente

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