STÉPHANE HERZOG Entre 2016 y 2025, cinco personas fallecieron durante o a raíz de detenciones por policías valdenses. Todas eran de origen africano, lo que sugiere la presencia de una actitud racista, además de una violencia mal controlada. La divulgación de mensajes racistas y sexistas publicados en grupos de WhatsApp por agentes de Lausana este pasado verano ha empañado aún más el panorama general. Estos mensajes han conducido a la suspensión de ocho policías. Según la Radio Televisión Suiza (RTS), uno de los agentes estuvo presente durante la detención de Mike Ben Peter, el 28 de febrero de 2018 en Lausana. Este individuo, de nacionalidad nigeriana y presunto traficante de drogas, estuvo durante varios minutos paralizado en posición ventral, con el cuerpo aplastado contra el suelo; luego falleció. Los seis policías implicados en este caso fueron absueltos, aunque su juicio aún pende ante el Tribunal Federal. “Esta serie de incidentes suscita interrogantes. ¿Cuál es su denominador común?”, se pregunta Frédéric Maillard, analista de las prácticas policiales en Suiza y asesor del comandante de policía de Lausana Olivier Botteron. Una misma teoría para todos En estos incidentes estuvieron implicados varios policías municipales de Vaud (Lausana, Morges, Chablais), así como agentes de la policía cantonal. ¿Acaso existe un problema sistémico en los cuerpos de seguridad? La policía de Lausana, explica Frédéric Maillard, opera en un territorio muy denso, con un fuerte espíritu de cuerpo y cierto aislamiento; algunos de sus directivos llegaron a su cargo a través de mecanismos de cooptación. Maillard cree que esta misma constelación también se da en otros cuerpos de policía en la Suiza alemánica, con los mismos riesgos. ¿Qué hay entonces de la formación de los policías? Los seis centros regionales suizos de formación policial funcionan según un modelo establecido por el Instituto Suizo de Policía (ISP). Desde 2020, la carrera tiene una duración de dos años: un año de estudio en el centro y otro de práctica sobre el terreno, al final de lo cual se obtiene un diploma federal. La formación teórica también incluye asignaturas que tratan sobre ética y minorías. “El criterio étnico jamás debe ser el único que justifique una intervención”, reza un manual de enseñanza. Los exámenes de policía están estandarizados, pero al final son los cantones los que deciden sobre la contratación. En Neuchâtel, los candidatos y las candidatas deben superar primero una prueba básica: un examen de francés, de deporte, de cultura general y una prueba psicotécnica. Cada año se seleccionan a unos 25 postulantes de entre un total de 300. Los candidatos se someten a situaciones en las que deben manejar el ejercicio de la autoridad. En una prueba, por ejemplo, el candidato debe asumir el papel del revisor del tren, que llama la atención a un pasajero por tener los pies sobre el asiento. “Si, después de pedirle dos veces al pasajero que baje los pies, el candidato se pone violento, es evidente que esto no va a funcionar”, declara Raphaël Jallard, Director del Centro Interregional de Formación de Policía de Friburgo, Neuchâtel y Jura (CIFPOL). “Hay que conectar con la persona y no enfrenCrisis en la policía de Vaud: surgen dudas en torno a su formación Desde 2016, cinco personas de origen africano han perdido la vida en controles policiales realizados en el cantón de Vaud. El intercambio de chats racistas entre los agentes de policía también ha causado indignación, por lo que se está cuestionando la calidad de su formación. En la Suiza francófona, la academia de policía de Savatan está en el punto de mira. tarse a ella”, explica este excomisario, para quien el policía “no debe convertirse en el problema”. Tanto en Friburgo como en Neuchâtel, el proceso de reclutamiento incluye entrevistas profundas, realizadas en presencia de un psicólogo, señala el director. El objetivo final del CIFPOL es “formar a policías con sentido cívico”. Una formación considerada demasiado militarista En el cantón de Vaud, los policías proceden de la Academia de Policía de Savatan (Vaud), donde los aspirantes se forman junto con los de Ginebra, mientras que el Valais ha dejado de recurrir a esta institución este pasado verano. Este centro se inauguró en 2004 en un antiguo cuartel llamado “Le Rocher” [“El Peñón”], que fue criticado en múltiples ocasiones, al igual que su director, el Coronel Alain Bergonzoli, que llegó a esta academia en 2008. “Siempre hemos dicho que este lugar no es adecuado para la formación de policías. Aquí se imparte una formación militarista e infantilizante, centrada en los desfiles”, denuncia el Inspector Mike Berker, Vicepresidente del Sindicato de la Policía Judicial de Ginebra, quien considera que el estilo del cuartel y su ubicación remota dificultan el reclutamiento de personal adecuado para la policía cantonal. “Los aspirantes son jóvenes y son formados en un contexto en el que cualquier contacto humano representa una potencial amenaza. En consecuencia, cuando llegan a Ginebra, hay que revisar toda la filosofía de su formación”, afirma Mike Berker. Por su parte, Frédéric Maillard considera que pasar un año en el “PePanorama Suizo / Diciembre de 2025 / Nº5 26 Política
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