popular entre los jóvenes, mientras que las personas mayores de 55 años o de bajos ingresos siguen prefiriendo el efectivo. Aunque las monedas y los billetes se usan cada vez menos en la vida cotidiana, el 95 % de la población desea que el efectivo siga disponible como medio de pago. ¿Cómo se explica esta paradoja? “La libertad de elección tiene gran importancia en Suiza”, señala Peter Eltschinger. Añade que el efectivo seguirá desempeñando un papel importante en el futuro, ya que los distintos medios de pago se complementan entre sí. El efectivo posee evidentes ventajas: puede utilizarse de inmediato y en cualquier momento, sin necesidad de electricidad ni de conexión a Internet; además, no deja huellas digitales, lo que protege la privacidad financiera del usuario. Por último, pero no por ello menos importante, ofrece una alternativa a las comisiones que suelen cobrar las compañías proveedoras de tarjetas de crédito y de El dinero en efectivo: ¿un derecho amparado por la Constitución? En Suiza, la ley ya obliga al Banco Nacional a suministrar al país la cantidad suficiente de dinero en efectivo –y en la moneda nacional: el franco suizo–. No obstante, el Consejo Federal y el Parlamento están dispuestos a incluir ambos principios en la Constitución, para otorgarles mayor peso: lo que en ella se consagra solo puede revocarse mediante una decisión del pueblo y de los cantones. Con ello, las autoridades recogen la propuesta de la iniciativa popular “Por un franco libre e independiente gracias a las monedas y billetes de banco (El efectivo es libertad)”, presentada en 2023. Tanto esta iniciativa como la contrapropuesta directa del Parlamento se someterán a votación el 8 de marzo de 2026. Quien promovió esta iniciativa popular fue el Movimiento Suizo por la Libertad, liderado por Richard Koller, expolítico de la UDC. Este movimiento apareció durante la pandemia del coronavirus, cuando sus militantes protestaron contra el uso obligatorio de las mascarillas y otras medidas, tales como la vacunación. Una iniciativa previa contra la “vacunación obligatoria”, presentada en 2021, fue rechazada en 2024 por clara mayoría popular. Mejores expectativas de éxito tiene ahora la iniciativa “El efectivo es libertad”, que se someterá al escrutinio popular en primavera de 2026. Sus promotores buscan garantizar que “las monedas y los billetes sigan estando disponibles en cantidad suficiente”. Se oponen al creciente uso de medios de pago electrónicos, que dejan huellas digitales, y consideran que el dinero en efectivo es el único medio seguro para salvaguardar la privacidad de los ciudadanos ante la supervisión del Gobierno. Lo que no plantea esta nueva iniciativa es la obligación de aceptar pagos en efectivo en los comercios, restaurantes o medios de transporte público. Cabe señalar que una segunda iniciativa del Movimiento Suizo por la Libertad, que incluía esta exigencia, fracasó ya desde la etapa de recogida de firmas. Sin embargo, la tendencia a limitar las opciones de pago a las transacciones electrónicas ha suscitado preocupación entre los políticos. En Ginebra, el Parlamento Cantonal aprobó recientemente una modificación de la ley local de hostelería: bares y restaurantes deberán aceptar también los billetes y las monedas como método de pago de sus clientes. Otros cantones están implementando iniciativas similares. A nivel nacional, una propuesta política busca imponer a todos los proveedores de servicios la obligación de aceptar los pagos en efectivo, A esta propuesta se opone el Consejo Federal. (TP) de un pabellón: su elemento central era una vitrina de cristal en la que un brazo robótico introducía en forma continua billetes de cien francos en una trituradora de documentos. Lo que aparentaba ser una provocativa destrucción de valor era, en realidad, una ilusión cuidadosamente planeada: esos billetes en deterioro habrían sido descartados de todos modos, como ocurre diariamente a puerta cerrada en el sótano del Banco Nacional. Hábitos paradójicos Una vez finalizada la visita, el ascensor nos lleva de vuelta a la luz del día. En el “Salon bleu”, la sala de reuniones del Consejo bancario revestida de madera, conversamos con Peter Eltschinger sobre los hábitos de pago de la población. Cada vez menos personas utilizan el dinero en efectivo: según una encuesta realizada por el Banco Nacional, en 2024 los particulares solo abonaron el 30 % de sus compras diarias en efectivo, cuando en 2017 esa proporción aún rondaba el 70 %. Hoy por hoy, el método de pago predominante en Suiza es la tarjeta de débito o crédito, que se usa en casi la mitad de las transacciones. Las aplicaciones de pago, como TWINT, han ganado mucho terreno. “Twintear” se ha vuelto especialmente Los billetes en deterioro acaban en la trituradora. En 2024 se destruyeron unos 30 millones de billetes y se pusieron en circulación 41 millones de billetes recién impresos. Foto SNB Panorama Suizo / Diciembre de 2025 / Nº5 6 Tema Clave
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