SUSANNE WENGER Durante la temporada de Adviento, los coros se apoderan de los escenarios: desde el Coro Bernés de Bach hasta el Coro Juvenil Suizo y el Coro de Góspel de la Meseta de Appenzell, pasando por el Coro Pro Arte de Lausana, los coros de todo el país nos invitan a disfrutar de la música navideña. Sin embargo, su actividad no se limita a estas fechas. Suiza posee una rica y variada escena coral. Según estadísticas federales, una de cada cinco personas canta en su tiempo libre, en la mayoría de los casos una vez por semana y las más de las veces, en un coro. “En comparación con otros países europeos, Suiza registra una de las tasas más elevadas de cantantes”, afirma Caiti Hauck, de la Universidad de Berna. Se desconoce el número exacto de orfeones, dada su gran diversidad. Actualmente, la Asociación Suiza de Coros (ASC), la federación central que agrupa a los conjuntos seculares, cuenta con más de 1 200 formaciones: coros masculinos, femeninos, mixtos, infantiles y juveniles. Tras el retroceso registrado durante la pandemia, se han vuelto a estabilizar las cifras, explica Anna-Barbara Winzeler, de la ASC. A todo esto hay que sumar los cientos de coros eclesiásticos y clubes de yodel, así como los numerosos conjuntos vocales informales que no aparecen en ningún registro. Una larga tradición histórica La cultura coral es particularmente rica en el cantón de Friburgo. El canto coral de esta región figura entre las “tradiciones vivas de Suiza”, una lista elaborada por la Oficina Federal de Cultura con el fin de preservar el patrimonio cultural inmaterial en el marco de la Convención de la Unesco. ¿Pero a qué se debe esa enorme popularidad del canto coral en Suiza? Más allá de sus virtudes universalmente reconocidas (hay evidencia de que el canto en grupo levanta los ánimos y refuerza el sistema inmunológico), existen motivos históricos. En el siglo XIX, los coros eran más que meras asociaciones musicales: en un contexto marcado por las tensiones entre liberales y conservadores, protestantes y católicos, los coros fueron ejerciendo cada vez mayor influencia política. En 1848, el año posterior a la Cómo el canto coral ha moldeado la Suiza moderna Nuestro país se caracteriza por su gran número de coros. Pero lo que hoy es un pasatiempo muy popular, en el siglo XIX era un instrumento político de alabanza al incipiente Estado federal. Así lo afirma la musicóloga bernesa Caiti Hauck, quien ha sido la primera en dedicar una investigación exhaustiva a la vida coral en Suiza. guerra civil del Sonderbund, se fundó el Estado Federal, la primera democracia moderna en Europa. “Los coros masculinos contribuyeron a forjar la conciencia política en el incipiente Estado Federal”, explica Caiti Hauck, quien ha sido la primera en investigar en profundidad la vida coral de las ciudades de Berna y Friburgo, basándose en monografías conmemorativas, actas de asociaciones, listas de miembros, correspondencia, programas de conciertos y artículos de prensa. Una actividad con tintes políticos La investigación de Hauck reveló más de cien asociaciones corales en Berna y Friburgo. Especialmente influyentes fueron la Société de Chant de la Ville de Fribourg, fundada en 1841, el primer coro secular masculino de la Suiza francófona, y el coro Berner Liedertafel, creado en 1845. Ambas formaciones sustentaban opiniones liberal-radicales, en contraste El Chœur mixte St-Michel, de Haute-Nendaz, es una de las más de 1 200 asociaciones corales que hay en Suiza. Foto Keystone Caiti Hauck, de la Universidad de Berna, ha investigado los inicios de la vida coral en Berna y Friburgo. Foto Dres Hubacher Panorama Suizo / Diciembre de 2025 / Nº5 9 Sociedad
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