Panorama Suizo 2/2021

Panorama Suizo / Abril de 2021 / Nº2 16 Reupborirktaje del volumen de negocio. En 2018, por primera vez en Suiza, se le concedió a Georg el derecho de matar a sus bece- rros en su propia granja, donde un carnicero se encarga de aturdir y des- angrar a los animales. Está práctica evita el estrés que genera su traslado al matadero. Aquí, los becerros se ali- mentan con la leche de sus madres durante doce meses y se matan a la edad de dos años. La carne empaque- tada se entrega a domicilio. Malans: una granja para pollitos machos Siguiendo el curso del Rin llegamos a la granja de Malans, con sus viñedos orientados al sur. Aquí, la nieve se ha retirado de las plantaciones. Valérie Cavin, valdense que se crio en Zúrich, y su cónyuge grisón Roman Clava- detscher cultivan media hectárea de viñas. Sus botellas de Pinot noir bio- lógico se venden como pan caliente; pero aquí, el nicho demercado son los pollitos machos que, en vez de sacri- ficarse tras su eclosión, se crían junto con las hembras, en cuatro pequeñas granjas móviles. “Los restaurantes gastronómicos nos compran los pollos machos, y eso les permite contar una historia a los clientes sobre este man- jar. Otros consumidores eligen esta opción por razones éticas y compran nuestros huevos a un precio más ele- vado para ayudar a financiar esta avi- cultura”, explica Valérie Cavin. Otro nicho es la producción de ajos biológi- cos, que requiere un intenso trabajo manual. En 2020, la granja de Malans produjo tres toneladas. Valérie, agró- noma diplomada al igual que su ma- rido, señala que solo el 10% de los in- gresos proviene de subsidios públicos. La pareja, que llegó a Malans en 2003, ha conservado sus empleos anterio- res: ella como docente en el ámbito agrícola y él como asesor para cultivos biológicos. “Esta opción nos ofrece más libertad y seguridad, por si acaso nuestras papas se estropearan, por ejemplo, debido a una helada”, señala Valérie. Gracias a un mayor apoyo por parte de la Confederación, el movi- miento ecologista está extendiéndose de valle en valle. “Pero la elección de adoptar este enfoque sigue siendo una decisión del corazón”, considera Clau- dio Gregori. En cualquier caso, los campesinos entrevistados en los Gri- sones comparten lamisma opinión: la agricultura no tardará en morder la mano que le da de comer si continúa recurriendo a insumos químicos. Los La agricultura biológica de los Grisones en cifras A finales de 2019, los Grisones contabilizaban 1 291 explotaciones ecológicas, de las cuales 1 255 (sobre un total de 2 067 granjas) llevan el sello “Yema Biológica”, de Bio Suisse. Por tanto, el porcentaje de granjas biológicas se eleva al 62,5 %. Es un récord suizo, tanto en términos absolutos, como relativos. En Suiza, lo ecológico representa un 10 %, aproximada- mente, del mercado alimentario. (SH) cultivos biológicos tienen mayor resi- liencia. Y sobre todo, el costo real de la agricultura ecológica seríamás bajo si se tomaran en cuenta los costos exter- nos de la agricultura intensiva, con todo y sus estragos. “Al final, son las elecciones alimentarias de los consu- midores suizos las que decidirán so- bre el ritmo de esta transición”, con- cluye Georg Blunier. En las soleadas laderas de Malans, Valérie Calvin y Roman Clavadetscher cultivan sus viñas. Foto Mayk Wendt © swisstopo La visita a los campesi- nos de los Grisones nos condujo a la granja de Las Sorts, con sus cultivos de papas, en el valle del Albula; después, a la granja ecológica Dusch, cerca de Paspels, don- de se cultivan cereales y se crían vacas grises réticas, y culminó en la última parada al norte de nuestra excursión: Malans, con sus so- leados viñedos.

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