Panorama Suizo 5/2022

15 SUSANNE WENGER Desde finales de marzo, a nivel nacional ya no rige en Suiza ninguna medida de protección contra el covid. Ante una inesperada ola estival de ómicron, las autoridades se limitaron a recomendar a los mayores de ochenta años que se aplicaran una vacuna de refuerzo, con el fin de evitar cuadros graves: una recomendación moderada, que se inscribe en la línea de la política anterior. En primavera, el Ministro de Salud Pública Alain Berset ya se había dado palmadas en el hombro: “¿En qué otro país, aparte de Suiza, le habría gustado vivir durante la pandemia?”, respondió el Consejero Federal del PSS a un periodista que lo interrogaba acerca de su gestión del covid. Sin embargo, la gestión del covid se revisaría “sin tapujos”, prometió Berset. Desde entonces se han publicado varios informes, como los de la Oficina Federal de Salud Pública (OFSP), la Cancillería Federal, las comisiones parlamentarias y la conferencia de los gobiernos cantonales. En términos generales, resulta que la pandemia se manejó de manera bastante adecuada. Así, según los expertos comisionados por la OFSP, ante la amenaza del covid la Confederación y los cantones “reaccionaron en la mayoría de los casos de manera oportuna y a tiempo, con algunas excepciones”. Sin embargo, su análisis también incluye algunas observaciones críticas. En particular, se considera deficiente la organización de nuestro país en caso de emergencia. Asimismo, se afirma que las autoridades no estuvieron lo suficientemente preparadas, por ejemplo, en lo que se refiere al almacenamiento de mascarillas. En caso de pandemia, la Confederación y los cantones deberían reforzar su colaboración y debería aclararse la participación de los círculos científicos, señalan también los expertos. Asimismo, cuestionan la conveniencia de ciertas medidas contra la propagación del virus, como el cierre de escuelas en la primavera de 2020 y el aislamiento de los ancianos en las residencias. Llama la atención lo poco que se menciona la indecisión del gobierno suizo en otoño/invierno de 2020. La tardanza de las autoridades en tomar medidas, debido a los desacuerdos entre los distintos niveles de gobierno, y el hecho de que las vacunas aún no estuvieran disponibles, provocaron en ocasiones una importante sobremortalidad: gran parte de los más de 13 000 casos de muertes por covid confirmados en Suiza ocurrieron durante la segunda ola. Esta fatal indecisión tan solo se menciona de paso en el informe de la Pandemia: ¿qué enseñanzas nos deja en Suiza? La Confederación y los cantones hacen el balance de la manera como Suiza ha venido manejando la epidemia: mucho autoelogio, algunas observaciones críticas y una gran omisión. El Consejero Federal Alain Berset, aquí en un encuentro con el personal hospitalario de Neuchâtel, en 2020, prometió revisar “sin tapujos” la política anti-covid de su gobierno. Foto Keystone OFSP. Hasta el momento, solo el Presidente de los Directores y Directoras cantonales de Salud Pública, el centrista Lukas Engelberger, de Basilea, la ha lamentado en el marco de este balance. Tampoco se ha abordado todavía la cuestión de la tasa de vacunación en Suiza, inferior a la del resto de Europa occidental. Los informes incluyen listas de recomendaciones, la mayoría de las cuales tienden a mejorar las estructuras ante una situación de crisis. Queda por ver qué cambios serán incorporados a la ley sobre epidemias y al Plan Nacional contra pandemias. En el Parlamento y los medios se levantan voces para pedir que se saquen lecciones concretas de estos análisis; de lo contrario, no habrían servido para nada. Panorama Suizo / Octubre de 2022 / Nº5 Corona

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