fleja en el lago de Thun, añadiendo un toque mágico al panorama. Debido a sus características especiales, la “Pirámide Suiza”, como también se le conoce a la montaña, atrajo a numerosos artistas, entre ellos a Ferdinand Hodler y Paul Klee. La montaña también ha servido de motivo para numerosos grabados, lo que ha asegurado su fama mundial. Este éxito también tiene una explicación práctica: el Niesen se puede observar fácilmente desde Thun, por ejemplo, mientras que otros picos perfectos, como la Dent Blanche (Valais), no pueden verse desde el valle. Además, la ruta de Berna al Oberland es también la línea ferroviaria turística más antigua de Suiza. “Antes de que se construyera el ferrocarril, la gente viajaba al Niesen en carruaje”, afirma Anker, quien ha escrito monografías sobre los picos más altos de Suiza. Hoy en día, el trayecto de Berna a la cumbre se efectúa en menos de hora y media. un sendero alpino, el esfuerzo aquí es agotador. El récord de velocidad es de unos escasos 56 minutos: en este lapso de tiempo, un excursionista entrenado puede ascender un máximo de 500 metros, pero en ningún caso los 1 600 metros del Niesen. Fuera de esta competición, las escaleras son una simple vía de servicio. Deben estar accesibles durante todo el año, incluso en invierno. “Está prohibido subir las escaleras sin autorización” bajo pena de multa, recuerda la sociedad anónima Niesenbahn. Sin embargo, se hacen excepciones: un abono de 490 francos permite recorrer las escaleras entre las tres y las siete de la madrugada, duchas y descenso incluidos. Pero pocos son los que usan este servicio. El autor de estas líneas intentó subir las escaleras de noche desde la estación intermedia hasta la cima, pero no lo consiguió. “No buscamos más publicidad para las escaleras del Niesen”, le explicó Urs Wohler, Director de Niesenbahn. Contemplando la salida de la luna sobre los Alpes Por lo tanto, nuestro reportero decidió abordar el funicular. Desde la cima, la vista de los Alpes berneses y los lagos de Thun y Brienz es impresionante. A lo lejos se divisa la parte italiana de las Grandes Jorasses. En un día despejado, también pueden verse los Vosgos y la Selva Negra, comenta entusiasmado el escritor, periodista y alpinista bernés Daniel Anker. La excursión continúa con un pequeño refrigerio en albergue “Berghaus Niesen Kulm”, donde uno puede pernoctar en una de las acogedoras habitaciones con paneles de madera: una oportunidad única de contemplar la salida de la luna sobre los Alpes berneses. Con sus paisajes de montaña y su bello entorno natural, el Niesen ofrece todo lo que puede anhelar un turista en Suiza. Esta montaña es un destino atractivo desde hace mucho tiempo, como revela una guía de viajes publicada en 1793 por el geólogo alemán Johann Gottfried Ebel. La obra dedica nada menos que cuatro páginas del índice al Niesen, frente a solo una página y media al Titlis (Uri), recalca Daniel Anker. “El Niesen es una de las primeras cumbres suizas descritas en la literatura”, añade este alpinista de 71 años de edad. ¿Cómo explicar este éxito? “Su forma, que se parece a un dibujo hecho por un niño, es perfecta. Recuerda las pirámides de Guiza”, continúa. Por la tarde, su sombra triangular se reArriba a la izquierda: los deportistas más veloces ascienden los 11 674 peldaños en poco menos de 56 minutos. Debajo: desde la cima se disfruta de unas espléndidas vistas de los lagos y los picos de los Alpes berneses. Arriba a la derecha: el funicular rojo del Niesen asciende una montaña considerada desde el siglo XVIII como uno de los principales destinos turísticos de Suiza. Fotos Keystone Panorama Suizo / Julio de 2025 / Nº3 20 Reportaje
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