Panorama Suizo 3/2025

Un pueblo del Valais sepultado por una avalancha de grava y hielo Blatten, un pueblo de montaña del valle de Lötschental, ya no existe. El 28 de mayo de 2025 quedó sepultado bajo una avalancha de grava y hielo, con un volumen estimado de diez millones de metros cúbicos. Ahora yace bajo una capa de hasta cien metros de espesor. Las áreas del pueblo que no quedaron sepultadas se inundaron en los días siguientes, debido al enorme cono de grava que atascó el río Lonza. La destrucción de Blatten ha causado una profunda conmoción en Suiza, no solo por la magnitud del fenómeno natural y su dinámica sin igual, sino también por los interrogantes que plantea sobre la habitabilidad a largo plazo de las regiones alpinas. Dos semanas antes de la destrucción de Blatten, cada vez había más indicios de un posible corrimiento de tierras: el flanco del monte Kleines Nesthorn (que culminaba a 3 342 metros antes de la catástrofe) empezó a moverse y a desmoronarse. Sobre el glaciar Birch, situado más abajo, cayeron gravas y rocas. Este glaciar, de por sí inestable, había estado bajo vigilancia desde 1993. El 17 de mayo, tras un pequeño desprendimiento inicial, pero sobre todo en vista de los continuos movimientos de la roca y del glaciar, las autoridades ordenaron la evacuación de todos los habitantes de Blatten. Lo que ocurrió a continuación no tiene precedentes en los Alpes: los escombros y rocas que cayeron sobre el glaciar ejercieron tanta presión sobre éste que se formó cada vez más agua de deshielo. En pocos días, esto provocó que el glaciar en su conjunto se deslizara cada vez más rápido, hasta alcanzar los diez metros diarios. En la tarde del 28 de mayo, gran parte del glaciar Birch, junto con el material rocoso que lo cubría, se desprendió, se deslizó hacia abajo y se convirtió en una masa de hielo y grava que se desplazaba cada vez más rápido, llegando a alcanzar y arrasar el pueblo de Blatten. Las labores de rescate, como el bombeo del lago que se había formado tras el dique de escombros, fueron en un principio imposibles: por un lado, varios cientos de miles de metros cúbicos de roca del Kleines Nesthorn seguían amenazando con derrumbarse; por otro, la avalancha de escombros que se había acumulado en la ladera opuesta era tan alta que el material amenazaba con desprenderse. Al cierre de esta edición de Panorama Suizo, el desenlace del suceso aún no estaba claro. Además, el debate de los expertos sobre las causas del corrimiento de Blatten no ha hecho más que empezar. Si bien es cierto que la catástrofe de Blatten se produjo en el contexto del cambio climático, aún no se sabe hasta qué punto los diversos factores desempeñaron un papel decisivo: por ejemplo, el deshielo de la zona de permafrost situada arriba del glaciar o el deshielo del propio glaciar, que provocó un desplazamiento de las fuerzas de apoyo en los flancos de la montaña. (MUL) www.swissinfo.ch informa periódicamente sobre la situación en el Lötschental (término de búsqueda: Blatten) Zoë Më Representó a Suiza, país anfitrión de esta edición del Festival de Eurovisión: fue en Basilea donde se celebró, el pasado mes de mayo, el mayor certamen musical del mundo, tras la victoria de Nemo del año pasado, que devolvió el premio a Suiza después de 37 años. Zoë Më, de 25 años, cantó con aplomo ante 170 millones de telespectadores, prescindiendo deliberadamente de cualquier artificio escénico. La sobria escenificación de su poética balada Voyage se centró casi exclusivamente en la magia de su seductora voz. Zoë Më cantó en francés, invitando al público a unirse con ella en un “viaje emocional por más humanidad”. La autenticidad de su actuación conquistó al jurado, aunque no impresionó mayormente al público, amante de lo espectacular. Suiza quedó en décimo lugar entre los 26 finalistas. Por su canción Voyage, Zoë Më recibió el premio a la mejor composición de todas las naciones participantes. Por cierto, también hay un poco de Suiza en la canción austriaca que ganó el festival de este año: el productor de Wasted Love, del cantante de ópera JJ, es el zuriqués Pele Loriano, que ayudó a Nemo a ganar con The Code en 2024. Para Zoë Më (cuyo verdadero nombre es Zoë Kressler) continúa el periplo musical que emprendió de niña: a los diez años escribió sus primeras canciones, por aquel entonces todavía en alemán. Nacida en Basilea, Zoë creció inicialmente en Alemania antes de que su familia se instalara en el cantón bilingüe de Friburgo, en 2009. Fue allí donde descubrió su amor por la lengua francesa, y desde entonces no ha dejado de tender puentes por encima de las barreras lingüísticas y culturales (www.revue.link/zoe). THEODORA PETER Panorama Suizo / Julio de 2025 / Nº3 8 Selección Noticias

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