DENISE LACHAT Los teléfonos móviles no se diseñaron para los niños; sin embargo, han transformado su mundo en un tiempo récord: esta es la conclusión a la que ha llegado el movimiento internacional de padres Smartphone Free Childhood [“Por una infancia sin móviles”]. Este movimiento reúne a padres que se han propuesto mantener a los niños alejados de los teléfonos móviles el mayor tiempo posible. Argumentan que los niños están siendo arrastrados a un mundo digital diseñado para volverlos adictos. Diversos estudios demuestran que esta adicción tiene efectos graves en el desarrollo personal, la salud mental y las relaciones entre los niños. Los investigadores estadounidenses Jonathan Haidt y Jean Marie Twenge, en particular, señalan que, desde la introducción de los teléfonos móviles, las tasas de depresión, ansiedad y pensamientos suicidas han aumentado de forma significativa entre los adolescentes, mientras que la capacidad de concentración y de aprendizaje de los niños ha disminuido drásticamente. Una prohibición que está de moda Varios países están reaccionando con prohibiciones. Italia y Francia ya desterraron los teléfonos móviles de las escuelas hace varios años; lo mismo hicieron los Países Bajos a principios de 2024. Y en otoño de 2025, el país más digitalizado de Europa siguió su ejemplo: Dinamarca, donde los niños reciben tabletas al ingresar en la escuela, ahora prohíbe a los alumnos llevar sus teléfonos móviles al colegio. En todas partes se esgrime el mismo argumento: mientras que los ordenadores y las tabletas pueden y deben utilizarse en la enseñanza, los smartphones privados generan inquietud en el aula, merman la concentración y el espíritu comunitario. En la Suiza federal, donde la soberanía educativa no recae en la Confederación, sino en los cantones, la situación es muy heterogénea y nuestro país está aún muy lejos de tener una ley nacional al respecto. Sin embargo, a petición del Parlamento Federal, la Confederación tiene ahora la obligación de analizar el tema. El Parlamento ha aprobado dos mociones presentadas por sendas senadoras ecologistas del Consejo de los Estados, que solicitan a la administración federal la elaboración de un in- ¿Debe el teléfono móvil prohibirse en las aulas? Regular claramente el uso del teléfono móvil en la escuela o, incluso, prohibirlo por completo: esta exigencia se escucha con cada vez más frecuencia, incluso en Suiza. A ello se suma otra pregunta: ¿debe prohibirse a los menores el acceso a las redes sociales? forme. Dicho informe debe mostrar cómo puede el Estado proteger a los escolares del uso excesivo y nocivo de las redes sociales, y dar a conocer la postura del Gobierno respecto a una prohibición de los teléfonos móviles en las aulas. Estas intervenciones se fundamentan, por cierto, en los estudios mencionados anteriormente. Fomentar las competencias ¿Qué opinan los profesores y directores de escuela suizos, así como los expertos en protección de menores, sobre la prohibición del móvil en la escuela? La verdad es que distan muEn Valais, los teléfonos móviles han sido desterrados de las aulas: los alumnos depositan sus dispositivos en una “bodega para móviles”. Foto Keystone Panorama Suizo / Febrero de 2026 / Nº1 14 Sociedad
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