Panorama Suizo 2/2026

41 personas perdieron la vida y más de 110 sufrieron heridas, la mayoría de ellas de gravedad. ¿Cómo pudo ocurrir una catástrofe de estas dimensiones precisamente en Suiza? podía salir mal, salió mal– también podría haber ocurrido en cualquier otro rincón del país. La imagen de una Suiza fiable y segura también se ha visto empañada en el extranjero, especialmente en Italia, donde el tono se ha ido endureciendo. Y es que seis jóvenes de este país vecino de Suiza perdieron la vida en el incendio, y más de diez resultaron heridos, algunos de gravedad. Las críticas se dirigen sobre todo a la Fiscalía del Valais, acusada de cometer errores y de actuar con amateurismo en la gestión del procedimiento. Así, la pareja Moretti no fue ingresada de inmediato en prisión preventiva, no se incautaron sus teléfonos móviles y una orden de registro emitida el 1.o de enero no se ejecutó sino hasta mucho más tarde. Voces más moderadas Algunas de estas críticas pueden parecer algo hipócritas, ya que la confianza de los italianos en su propio sistema judicial es una de las más bajas de Europa. Se acusa al gobierno de Giorgia Meloni de aprovechar la tragedia con fines políticos internos, sobre todo con vistas al próximo referendo en torno a una reforma judicial destinada a reforzar la influencia del Ejecutivo sobre las autoridades de investigación y los tribunales. Se sostiene que Meloni ha provocado la escalada del conflicto con Suiza para enviar un mensaje a sus compatriotas: allí están a la vista las graves consecuencias que puede tener una justicia independiente. Aun así, también se escuchan voces más moderadas, como la del diario italiano La Repubblica, para el que “No es solo una tragedia, sino una derrota cultural, una ilusión que se hace añicos ante la brutal realidad: incluso el país más civilizado puede fracasar si baja la guardia”. sino toda una vida: de las 41 personas fallecidas, 20 eran menores de edad, y algunas solo tenían 14 o 15 años. Para las familias, la vida dio de repente un giro irreversible. Seis años sin controles La catástrofe conmovió a Suiza. Poco a poco fueron saliendo a la luz indicios de que esta tragedia podría haberse evitado. Para empezar, Jacques Moretti, quien administraba el bar junto con su esposa, instaló un techo de gomaespuma inflamable como aislante acústico, en su reforma de 2015. Al parecer, esto no llamó la atención del ayuntamiento en la inspección del local. Además, a partir de 2019 el ayuntamiento dejó de inspeccionar el bar, y el cantón, que tiene la obligación de supervisar, aparentemente no comprobó si las autoridades locales cumplían las normas de protección contra incendios. Impactados por la catástrofe, los cantones suspendieron la revisión de las normas de protección contra incendios prevista para 2026, que contemplaba una flexibilización de las mismas y una mayor autonomía para los gerentes de los establecimientos. La tragedia de Crans-Montana pone de manifiesto lo que podría implicar una relajación de la normativa. La imagen de Suiza se ha deteriorado ¿Cómo es posible que en un país que valora tanto la perfección y el cumplimiento de las normas se produjeran fallos tan graves? En la percepción generalizada de muchos suizos, un desastre así solo ocurre “en el extranjero”: si se han producido graves incendios en discotecas de Macedonia del Norte o Brasil, es porque allí se toman a la ligera las normas de seguridad, si es que acaso existen… pero eso no pasa en Suiza. Este sentimiento de superioridad, muy arraigado en el inconsciente colectivo suizo, hace que una catástrofe ya de por sí brutal y trágica resulte aún más difícil de asimilar. Quizá esto explique por qué algunos se han apresurado a señalar con el dedo al Valais, acusándolo de descuidar los controles y no supervisar a las autoridades, pues en ese cantón casi todo el mundo se conoce, por lo que se suele hacer la vista gorda y reina la ley del silencio. Sin embargo, esto es olvidar un poco rápido que esa cercanía reina prácticamente en todo ese pequeño país que es Suiza, cuyo funcionamiento depende en gran parte del sistema de milicia, de la autonomía de los municipios y del principio de subsidiariedad. Probablemente, una catástrofe como esta –en la que prácticamente todo lo que El 9 de enero de 2026, Suiza celebró un día de luto nacional. A las 14:00, el cuerpo de bomberos de Crans-Montana guardó un minuto de silencio por las víctimas. Foto Laurent Gillieron, Keystone Panorama Suizo / Abril de 2026 / Nº 2 21

RkJQdWJsaXNoZXIy MjYwNzMx