la historia climática y medioambiental de 10 000 años y representan, por tanto, el hielo más antiguo de los Alpes. En otoño de 2023, se perforó otro pozo hasta una profundidad de cien metros en el cercano Lyskamm. Sin embargo, este hielo es mucho más reciente, con una antigüedad estimada de 150-200 años. En un plazo de veinte años, el proyecto “Ice Memory” recuperará un total de veinte núcleos de hielo de glaciares amenazados de todo el mundo: no solo en los Alpes, sino también en adicionales sobre la historia climática y medioambiental del planeta. Según Stocker, las obras de construcción de la caverna de nieve “Ice Memory” en la Antártida comenzarán a finales de 2025. El emplazamiento seleccionado es la estación internacional de investigación Concordia, donde recientemente se sacó a la superficie, con participación suiza, un núcleo de hielo de más de 1,2 millones de años de antigüedad (ver recuadro). Rastreando la contaminación atmosférica Mientras que los sondeos en la Antártida permiten comprender mejor la dinámica de las antiguas glaciaciones, las perforaciones en los glaciares son interesantes por otras razones: “La información que proporcionan es única, porque procede de regiones más densamente pobladas, en las que la contaminación atmosférica es mayor que en la Antártida”, explica Stocker. Por ejemplo, se puede rastrear el impacto de la industrialización en la calidad mos diez años”, afirma el experto en climatología Thomas Stocker. Los cambios han sido enormes, sobre todo en estos últimos cuatro años. “En los glaciares, esto ha provocado que el agua de deshielo penetre en capas más profundas y borre las huellas climáticas”. Esto fue lo que se evidenció durante una expedición que realizó “Ice Memory” en 2020 en el glaciar de Corbassière, en el macizo del Grand Combin (Valais). Mientras que un sondeo inicial, en 2018, había arrojado resultados estables, un sondeo comparable, realizado dos años después mostró, síntomas de derretimiento avanzado del glaciar: los marcadores climáticos habían sido literalmente arrastrados. En otras palabras, el glaciar de Corbassière ha quedado prácticamente inservible como archivo climático. Hielo de 10 000 años de antigüedad en el macizo del Monte Rosa Una expedición posterior realizada en el macizo del Monte Rosa, en la región fronteriza entre Suiza e Italia, arrojó mejores resultados. En 2021 se obtuvieron varios núcleos de hielo bien conservados en la cresta del glaciar Colle Gnifetti, a 4 500 metros sobre el nivel del mar. Dos perforaciones llegaron incluso hasta el lecho rocoso, a más de ochenta metros de profundidad. Estas muestras son especialmente valiosas: cuentan del aire y el clima. En el hielo también se pueden encontrar huellas de acontecimientos históricos, como las pruebas nucleares de los años sesenta. No queda mucho tiempo para salvar estos archivos. “Suiza, y la región alpina en particular, se han enfrentado a un fuerte calentamiento en los últiEl fragmento de un testigo de hielo recuperado en el Lyskamm encierra inclusiones de un pasado remoto. Foto de la derecha: el equipo en la tienda de perforación. Fotos Riccardo Selvatico, Ice Memory Foundation Página de la derecha: Los testigos de perforación extraídos en la Antártida se cortan en trozos que se ponen a disposición de los investigadores, incluidos los de Berna. Foto cedida a la revista Según Thomas Stocker, las perforaciones en los Alpes revisten especial importancia, porque sus glaciares conservan las huellas del desarrollo de la civilización. Foto Universidad de Berna Panorama Suizo / Julio de 2025 / Nº3 12 Naturaleza y medio ambiente
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