Panorama Suizo 2/2026

Suiza es uno de los países del mundo con el mayor número de embarcaciones por habitante. Conseguir un puesto de amarre no es tarea fácil: tan solo en Ginebra (foto), más de mil personas se encuentran en la lista de espera. Foto Stéphane Herzog lago ya se han registrado vientos de 140 km/h”, señala Mathieu Verrier. Los lagos pueden ser peligrosos, como lo evidenció, por ejemplo, un accidente en el lago de Zug, ocurrido en junio de 2024, cuando se encontró a 80 metros de profundidad el pecio de un velero, con un navegante todavía a bordo; la embarcación naufragó durante una regata. En 2019, un vendaval azotó el Bol d’Or Mirabaud, la regata en cuenca cerrada más grande del mundo. Durante una hora, vientos de más de 100 km/h dispersaron la flota, provocando el abandono de 212 de un total de 465 embarcaciones de la competición. Por suerte no hubo que lamentar víctimas. Estas condiciones no son muy distintas a las del mar, y, de hecho, cada año muchos suizos se pasan a la navegación marina, que requiere una licencia especial. El curso teórico dura catorce semanas y concluye con un examen. A continuación, hay que navegar de forma activa durante 1 000 millas náuticas, es decir, 1 850 kilómetros en el mar, un itinerario que tiene que ser validado por patrones. Cada año, unos 800 suizos y suizas superan este examen, señala Daniel Rossier, exdirector de CCS. “La licencia suiza es muy exigente”, opina este marinero de 82 años, que ha surcado todos los mares. Afirma que siempre le ha sorprendido la cantidad de compatriotas con los que se ha encontrado en los puertos, especialmente en el Caribe. Otro desafío es encontrar un puesto de amarre. Lo necesitan las embarcaciones con quilla y los barcos demasiado grandes para poder sacarlos fácilmente del agua durante la temporada baja. Sin embargo, muchas veces el sueño de tener un barco propio no se hace realidad por la falta crónica de plazas. Según cifras facilitadas por las autoridades, a finales de 2025 Ginebra tenía una lista de espera de más de mil personas. Paradójicamente, solo una minoría de emUn país de marineros de agua dulce Según datos oficiales, en 2024 había 94 372 barcos privados matriculados en Suiza, de los cuales 63 446 eran barcos a motor y 25 385, veleros. Esto corresponde a un velero por cada 353 habitantes: más que en Francia (uno por cada 380 habitantes) o en Italia (394). Esta tasa sitúa a Suiza en el quinto puesto de la clasificación mundial, encabezada por Noruega (92), seguida de Nueva Zelanda (173). (SH) barcaciones sale a navegar con regularidad. Habría que compartir los barcos o, incluso, retirar del agua a los que siempre permanecen amarrados en el muelle; “pero no se les puede poner cuentamillas”, señala el responsable de la APB, Olivier von Arx, quien afirma no perderse ni una oportunidad para salir a navegar. “Me alejo 300 metros de la costa, apago el motor y disfruto del espacio y la tranquilidad”, dice. Traspasar un puesto de amarre a un pariente o amigo cercano está sujeto a condiciones muy estrictas; esto implica una escasez crónica de amarres. “Mejor así”, comenta Bernard Schopfer, quien recuerda que la superficie de los lagos suizos no es ilimitada. Panorama Suizo / Abril de 2026 / Nº 2 18 Reportaje

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