Más de la mitad de los inmigrantes vienen a Suiza para trabajar. Contribuyen al crecimiento económico del país y al correcto funcionamiento de su sistema de salud. Los inmigrantes juegan un papel clave en el mercado laboral suizo. La mayoría trabaja en sectores económicos que requieren mucho personal; por ejemplo, en los hoteles y restaurantes, como se ve en las fotos del centro y de la izquierda. Fotos Keystone Los inmigrantes juegan un papel clave en el mercado laboral suizo: construyen carreteras y edificios, atienden a los pacientes en los hospitales, desarrollan programas informáticos o diseñan nuevos productos. A finales de 2025 trabajaban en Suiza en torno a 1,9 millones de profesionales extranjeros cualificados, con lo cual ya constituyen el 35 % del total de asalariados del país; hace veinte años, el porcentaje de extranjeros en el mercado laboral alcanzaba tan solo el 25 %. Por otro lado, disminuye la población activa nacional: la generación de los baby boomers (es decir, las personas nacidas entre 1946 y 1964) se ha jubilado o está a punto de hacerlo, y falta relevo generacional debido a la actual baja tasa de natalidad. El 80 % de la mano de obra extranjera proviene de los países del Espacio Económico Europeo: cerca de un millón de empleados han llegado a Suiza desde que se puso en marcha el acuerdo de libre circulación de personas. Los acuerdos bilaterales con la Unión Europea (UE), que entraron en vigor en 2002, permiten a las empresas suizas acceder libremente al mercado único europeo, así como reclutar fácilmente personal cualificado de los países de la UE y la AELC. La mayoría de los extranjeros trabajan en sectores económicos que requieren mucho personal, como la gastronomía o la construcción. Entre los albañiles y los enlosadores, el porcentaje de empleados sin pasaporte suizo asciende incluso al 60 %. En el sector de la construcción, actualmente en pleno auge, la demanda de profesionales cualificados es especialmente elevada: la cartera de pedidos está llena y la facturación sigue creciendo. Se construyen más viviendas y las administraciones públicas invierten en la ampliación de las infraestructuras existentes. La Asociación Suiza de Empresarios de la Construcción prevé que la necesidad de mano de obra continúe aumentando, también por la falta de aprendices en los oficios artesanales. En la construcción, la industria de maquinaria y la hostelería quedan cada año miles de plazas de formación profesional sin cubrir. La demanda de personal cualificado también permanece constante en el sector sanitario, en pleno auge: en este ámbito se crearon 188 000 nuevos puestos de trabajo entre 2010 y 2020, según un informe del Observatorio sobre la libre circulación de personas. Alrededor de un tercio de estos empleos fueron cubiertos por trabajadores procedentes de países de la UE y de la AELC. En el Tesino y en la región del lago de Ginebra, la proporción de profesionales extranjeros es significativamente más elevada: numerosos trabajadores cruzan cada día la frontera desde Italia y Francia para trabajar en los centros de salud suizos. Más del 40 % de los médicos que ejercen actualmente en Suiza proceden del extranjero, la mitad de ellos de Alemania. Para reducir esta dependencia, la Confederación y los cantones han aumentado en los últimos años el número de plazas en las facultades de medicina humana de las universidades suizas. Sin embargo, estos esfuerzos por promover la formación solo alcanzan a cubrir parte de la demanda, como lo revelan los datos de 2024: mientras unos 1 400 futuros médicos obtuvieron el diploma federal, se reconocieron ese mismo año más de 3 200 títulos extranjeros. En el sector de la enfermería, los suizos y las suizas tampoco logran cubrir todas las vacantes. Desde la pandemia del coronavirus, que ha sometido a los hospitales y a sus trabajadores a enormes presiones, la escasez de personal cualificado se ha agraPanorama Suizo / Abril de 2026 / Nº 2 6
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