Panorama Suizo 2/2026

Entre auge económico y falta de oferta, la crisis de la vivienda se manifiesta con especial intensidad en Zúrich, la mayor ciudad del país: en cuanto se anuncia una vivienda de alquiler a un precio asequible, cientos de interesados acuden a visitarla. En las redes sociales circulan fotos de interminables colas, y muchos interesados acaban por desistir ante la feroz competencia. Tales escenas se han vuelto emblemáticas de un problema que tiene cada vez más preocupada a la sociedad suiza. Con sus numerosos empleos en el sector de la banca, los seguros, la tecnología y los servicios, Zúrich registra un índice de viviendas vacantes excepcionalmente bajo: apenas una de cada mil viviendas está disponible, y a menudo se trata de viviendas de gama alta. A nivel nacional, la tasa de viviendas libres es del 1 %, lo que revela claramente lo tenso que está el mercado inmobiliario. La escasez de la oferta no solo dificulta la búsqueda de un apartamento; también hace que los precios se disparen. Diferencias regionales y consecuencias sociales La escasez de viviendas afecta sobre todo a las grandes urbes, como Zúrich, Ginebra y Basilea, cuyas céntricas zonas residenciales resultan especialmente atractivas para los inmigrantes de la Unión Europea. Sin embargo, también las ciudades más pequeñas y las localidades turísticas en los Alpes comienzan a sentir la presión de esta escasez, según se desprende de un informe gubernamental. En algunas regiones alpinas, tanto los lugareños como los trabajadores cualificados del exterior encuentran cada vez más dificultades para acceder a una vivienda, en parte debido a la proliferación de segundas residencias y al auge de los alquileres turísticos de corta duración en plataformas como Airbnb. Los alquileres llevan más de dos décadas al alza. Se encarecen especialmente los nuevos contratos: desde 2022, estos han aumentado entre un 2 y un 6 % anual, dependiendo de la región. Quienes entran por primera Los efectos negativos del crecimiento y de la inmigración se observan claramente en el mercado inmobiliario suizo: la vivienda escasea y los alquileres suben, mientras se recrudece el debate sobre posibles soluciones. vez en el mercado inmobiliario o cambian de vivienda suelen pagar mucho más que los inquilinos de larga duración. Un país donde casi el 60 % de los hogares paga un alquiler reacciona con especial sensibilidad a una evolución de este tipo, cuyas dolorosas consecuencias son muy tangibles: un estudio publicado en 2025 por la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (ETH) muestra que, en las cinco áreas metropolitanas más grandes del país, los hogares con menores ingresos están siendo desplazados. Pero también sufre la clase media si los costes de la vivienda absorben una parte cada vez mayor de su presupuesto. ¿Inmigración, regulación o especulación? No sorprende que la cuestión de la vivienda se haya convertido en uno de los temas más candentes del debate preelectoral en torno a la iniciativa “¡No a una Suiza de 10 millones!” promovida por la UDC. Cada bando político esgrime sus propias explicaciones y soluciones. Para la UDC, el origen del problema radica en una inmigración “desmesurada”: aunque en los últimos 25 años se han construido más y más viviendas, la oferta no es suficiente y Suiza se está recubriendo cada vez más con hormigón. De ahí la conclusión de este partido: “¿Hay escasez de viviendas en Suiza? No. Hay exceso de inmigración”. Por su parte, el Partido Liberal Radical Foto de la derecha: El barrio Koch, de Zúrich, está construyendo unas 360 viviendas comunitarias para 900 personas. La Confederación desea promover la construcción de viviendas de utilidad pública. Foto Keystone Panorama Suizo / Abril de 2026 / Nº 2 9

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