Panorama Suizo 3/2026

EVELINE RUTZ El incidente causó gran revuelo: el 8 de marzo de 2026 surgieron problemas técnicos durante una prueba de voto electrónico en Basilea-Ciudad. Aunque se registraron correctamente los votos emitidos por 2 048 suizos y suizas residentes en el extranjero y por personas con discapacidad, estos votos no pudieron descifrarse mediante el código previsto. Al quedar inaccesible su contenido, este no se incluyó en el recuento final (véase Panorama 2/2026). De todos modos, estos votos no eran susceptibles de alterar el resultado electoral, por lo que la decisión popular no se vio afectada. La Cancillería del cantón de Basilea-Ciudad y la Cancillería Federal declararon de inmediato que la causa del problema no radicaba en el sistema de voto electrónico en sí. En los cantones piloto de San Galo, Turgovia y los Grisones, los votos electrónicos se procesaron con normalidad. Solo en Basilea no funcionó el acceso mediante una memoria USB, lo que, en opinión de los especialistas, pudo haberse debido a un error humano de operación. Un análisis externo deberá arrojar mayor luz sobre el incidente. Mientras tanto, Basilea-Ciudad ha decidido suspender todas las pruebas hasta finales de año. Los otros tres cantones reanudaron las pruebas del voto electrónico el pasado domingo electoral (14 de junio de 2026), tras revisar sus procesos de descifrado de las urnas digitales y utilizando otros soportes de almacenamiento además de las memorias USB. La Cancillería Federal, al considerar que era “muy improbable” que se repitiera un incidente similar al de Basilea-Ciudad, les había dado luz verde para continuar con las pruebas de funcionamiento. Aumenta la desconfianza Sin embargo, este incidente reaviva un debate que mantiene en vilo a Suiza Se reaviva el debate sobre el voto electrónico Revés en el voto electrónico y pequeños avances hacia la recogida electrónica de firmas: el voto electrónico facilitará la participación electoral a los suizos residentes en el extranjero, pero estos van a seguir necesitando paciencia. desde hace más de veinte años. Los detractores de la votación electrónica ven sus sospechas confirmadas: “Hay demasiados riesgos”, afirma Rahel Estermann, codirectora de la organización suiza sin ánimo de lucro Digitale Gesellschaft (Société Numérique), quien subraya el alto nivel de seguridad que debe prevalecer en las elecciones y votaciones: por un lado, hay que preservar el secreto del voto; por otro, debe ser posible rastrear los votos de forma individual y el resultado de forma global. Cumplir estos tres requisitos al mismo tiempo es punto menos que imposible desde el punto de vista técnico, opina Rahel Estermann. Basta con un pequeño fallo para que el resultado de toda una votación quede en entredicho. El incidente de Basilea ha causado un daño considerable, afirma el politólogo Michael Herrmann a la SRF: “Ha destruido la confianza de la población y ha provocado un retraso de varios años en todo el proceso”. Algunos En la votación del 8 de marzo de 2026 en Basilea-Ciudad solo pudieron contabilizarse los sufragios emitidos en papel. No fue posible descifrar la urna digital. Este incidente ha venido a reavivar el debate sobre el voto electrónico. Foto Keystone Panorama Suizo / Julio de 2026 / Nº 3 10 Política

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