ciudadanos suizos residentes en el extranjero no han ocultado su enfado: “Nos privan de la posibilidad de expresarnos”, se queja una suiza que vive en Francia. “Llevamos mucho tiempo luchando por este derecho”. Por su parte, los defensores del voto electrónico también insisten en que deben garantizarse los derechos de participación. Argumentan que la prueba piloto puesta en marcha en 2023 se desarrolló sin incidentes en cerca de 300 comicios y que ahora se trata de extraer las enseñanzas adecuadas para que el incidente contribuya a mejorar el sistema del voto digital. El cantón de Lucerna también desea introducir el voto electrónico a modo de prueba a partir de septiembre de 2026. Gracias a la identificación electrónica (e-ID), aprobada por estrecho margen en septiembre de 2025, el voto electrónico podría funcionar algún día de forma totalmente digital. La e-ID estará disponible a partir del 1.o de diciembre de 2026. Inicialmente, el Gobierno federal deseaba introducirla ya este verano; sin embargo, a raíz de las reservas expresadas por el organismo de Control Federal de Finanzas, decidió implementar medidas adicionales de seguridad y protección de datos. Mayor eficiencia, seguridad y fiabilidad El documento de identidad electrónico expedido por el Estado podría utilizarse además en el marco de la recogida electrónica de firmas: permitiría verificar la validez de las firmas con apenas unos clics. Esto simplificaría considerablemente la tarea de los comités, los ayuntamientos y la Cancillería Federal, que podrían, por ejemplo, prescindir del envío de formularios por correo. Además, las autoridades podrían conocer en tiempo real el número de firmas certificadas y planificar mejor su trabajo. Los ciudadanos, por su parte, se beneficiarían de una mayor protección de sus datos, que se transmitirían de forma totalmente segura. Este es el motivo por el cual la recogida electrónica de firmas volvió a la agenda política en 2024. El escándalo de las firmas falsificadas por empresas comerciales dedicadas a su recolección (ver Panorama 1/2025) aumentó la presión para mejorar el sistema tradicional basado en formularios de papel. No se trata de trasladar todo el proceso “a la red”: las recogidas podrán seguir realizándose en el espacio público; pero, gracias a las posibilidades que ofrecen las tecnologías digitales, serán más eficaces, transparentes y seguras. Intercambiando conocimientos técnicos y opiniones En el Palacio Federal, cinco de los seis grupos parlamentarios, con la excepción de la UDC, apoyan la introducción de un sistema digital, que desearían empezar a probar cuanto antes. La Cancillería Federal ya está elaborando un proyecto piloto en el que ha involucrado a amplios sectores, con el fin de alcanzar una solución que cuente con un apoyo mayoritario. En agosto de 2025 puso en marcha un proceso colaborativo, basándose en un enfoque que ya ha demostrado su eficacia en el caso de la e-ID. No solo organiza periódicamente sesiones en línea para compartir conocimientos científicos, experiencia técnica, opiniones e ideas, sino que también ha creado una plataforma en línea para intercambios escritos. El Canciller Federal Viktor Rossi se basará en este diálogo para definir los parámetros del sistema, empezando por su implementación técnica. Este proyecto también plantea cuestiones de carácter normativo, político y organizativo. Crear una plataforma de recogida de firmas neutral, por ejemplo, no es tarea fácil. Esta plataforma debe brindar información transparente sobre las iniciativas populares y los referendos, absteniéndose al mismo tiempo de cualquier propaganda política. Además, debe estar estructurada de tal modo que no favorezca ningún interés en particular. Los expertos prevén que habrá más campañas de recogida de firmas con el nuevo sistema digital y que las redes ciudadanas influirán más en los debates políticos que en la actualidad. Se esperan los primeros resultados a nivel cantonal. San Galo ha desarrollado su propio sistema, que entrará en funcionamiento próximamente. Ginebra se encuentra en la fase de concepción. Desde el punto de vista técnico, la recogida electrónica de firmas es más fácil de implementar que el voto electrónico, explica Rahel Estermann, quien insiste en la importancia de un enfoque seguro, de código abierto y que consuma pocos datos. En su opinión, el canal digital facilitará la participación, lo que beneficiará especialmente a los suizos en el extranjero y a las personas con discapacidad. “La recogida electrónica de firmas fortalecerá la democracia”. Los suizos y suizas residentes en el extranjero pueden firmar iniciativas populares o referendos si están inscritos en el censo electoral. Actualmente, este es el caso de 246 624 de ellos. No se dispone de cifras concretas sobre la participación de la Quinta Suiza en la recogida de firmas. Hoy por hoy, las firmas que se recogen para convocar iniciativas populares y referendos se entregan caja por caja a la Cancillería Federal. La recogida electrónica de firmas facilitaría la participación de los suizos residentes en el extranjero. Foto Keystone Panorama Suizo / Julio de 2026 / Nº 3 11
RkJQdWJsaXNoZXIy MjYwNzMx