Panorama Suizo 4/2026

SUSANNE WENGER En Suiza, los ciudadanos pueden llevar sus reivindicaciones políticas a la agenda nacional mediante una iniciativa popular. Para ello deben reunir al menos 100 000 firmas. Así es como llegan a someterse a votación algunos temas que causan sorpresa fuera de nuestras fronteras: en 2018 se trataba de los cuernos de las vacas; hoy, son los fuegos artificiales. Presentada en 2023, la iniciativa “Por una restricción de los fuegos artificiales” pretende prohibir a los particulares la compra y el uso de fuegos artificiales ruidosos (ver Panorama 3/2025). Los promotores de la iniciativa, encabezados por Roman Huber, ex periodista y adiestrador canino de Argovia, y por Corinne Meister, informática y criadora de San Galo, subrayan que no pretenden imponer una prohibición total. Se seguiría permitiendo el uso de los fuegos artificiales silenciosos, como los volcanes de pólvora. Lo mismo se aplicaría a los espectáculos pirotécnicos públicos en días festivos como el 1.o de agosto, siempre que cuenten con autorización cantonal. La iniciativa está respaldada por tres organizaciones de defensa de los animales, entre ellas la Protección Suiza de los Animales (PSA), una de las asociaciones con mayor número de afiliados. El objetivo de esta iniciativa es evitar que las mascotas, el ganado y los animales salvajes sufran el estrés y las molestias causadas por los estruendos y destellos de los cohetes y petardos. Además, sus promotores sostienen que el ruido también es perjudicial para las personas: las partículas en suspensión procedentes de los fuegos artificiales suponen un riesgo para la salud, mientras que los contaminantes se filtran en el suelo y el agua, sin hablar de los más de doscientos accidentes que provocan cada año los fuegos artificiales. El Gobierno federal rechaza la iniciativa, al igual que la mayoría del Parlamento. Su principal argumento es que supondría una regulación excesiva: los cantones y municipios ya pueden restringir el uso de los fuegos artificiales, como ocurrió este año el 1.o de agosto, debido al riesgo de incendios relacionado con la sequía. De hecho, numerosos municipios ya han impuesto restricciones o, incluso, prohibiciones permanentes, siguiendo el ejemplo de las regiones turísticas y de montaña de los Grisones. Los detractores consideran que los fuegos artificiales forman parte de las tradiciones festivas del país; denuncian el impacto que tendría su prohibición en el sector comercial y abogan por la tolerancia y la responsabilidad individual. Con el afán de tener en cuenta la reivindicación de los promotores de la iniciativa y, al mismo tiempo, suavizarla, las dos Cámaras del Parlamento se mostraron inicialmente a favor de un contraproyecto, que preveía prohibir, en particular, los petardos sin efectos luminosos. Pero, para sorpresa general, durante la votación final de la sesión de verano, el Consejo Nacional rechazó su propia reforma legislativa a través de una inusual alianza entre la derecha y la izquierda. Los partidos de centro-derecha (UDC y PLR) consideraron que la contrapropuesta iba demasiado lejos, mientras que los Verdes la juzgaron insuficiente. De este modo, la iniciativa sobre los fuegos artificiales llegará a las urnas sin contrapropuesta alguna. ¿Adiós al estrépito de los fuegos artificiales? Una iniciativa presentada por grupos de protección de los animales y del medio ambiente propone prohibir a los particulares en toda Suiza el uso de fuegos artificiales ruidosos. El 29 de noviembre de 2026, el pueblo y los cantones decidirán sobre esta propuesta. Una diversión controvertida: una iniciativa popular pretende restringir el uso de los fuegos artificiales en Suiza. En la imagen: los festejos en ocasión de la Fiesta Nacional de 2022, en Lausana. Foto Keystone 10 Política Panorama Suizo / Octubre de 2026 / Nº 4

RkJQdWJsaXNoZXIy MjYwNzMx