Panorama Suizo 4/2026

Revista para la Quinta Suiza Tomando el pulso a la montaña: se acelera el deshielo de los glaciares alpinos Al pueblo le tocará decidir: ¿Quién pagará la 13.a mensualidad de la pensión del SVS? Un nuevo aliado de la ingeniería ambiental: el castor fomenta la biodiversidad en Suiza OCTUBRE 2026

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Cuando este número de la revista llegue a sus manos o usted lo consulte en línea, Suiza habrá pasado un verano inusualmente tórrido. Se registraron temperaturas récord, bajó el nivel de las capas freáticas, escaseó el forraje para los animales, los bosques entraron en estado de estrés hídrico y se multiplicaron los problemas de salud debidos al calor. Los glaciares también se vieron afectados por la canícula, aunque han venido derritiéndose desde hace mucho más tiempo: desde el año 2000, los cerca de 1 400 glaciares suizos han perdido casi el 40 % de su volumen. Y el calentamiento climático desenfrenado acelera aún más este proceso. ¿En qué estado se encuentran actualmente nuestros glaciares? ¿Cómo miden los científicos la velocidad y la magnitud del deshielo? ¿Y qué pasaría si los glaciares llegaran a desaparecer por completo? Los glaciares forman parte del paisaje y de la identidad suiza: son reservas de agua, símbolos culturales y una importante atracción turística. Panorama Suizo quiso conocer de cerca la situación. Nuestra redactora y nuestro fotógrafo se calzaron los crampones y acompañaron a los investigadores de la ETH de Zúrich para realizar mediciones en el glaciar de Scex Rouge, en los Alpes de Vaud (p. 4). El balance es desolador, como podrá leer en nuestro dosier “Tema clave”; pero también descubrirá por qué uno de los grandes glaciólogos suizos no pierde la esperanza. El verano de 2026, además, hizo que el día de la Fiesta Nacional transcurriera con especial tranquilidad: debido al riesgo de incendios, se prohibieron los fuegos artificiales en casi todo el país. Esta situación quizá esté llamada a ser permanente: el 29 de noviembre de 2026, la ciudadanía votará sobre una iniciativa popular que propone restringir el uso de los fuegos artificiales (p. 10). Esto ha venido suscitando un acalorado debate, incluso entre los propios redactores de Panorama Suizo. Ese mismo día se someterán a votación otras tres propuestas, entre ellas la financiación de la decimotercera mensualidad de la pensión del Seguro de Vejez y Supervivencia (p. 8), aprobada por el pueblo en 2024. A finales de 2026 se abonará por primera vez. No fue fácil llegar a un consenso sobre cómo financiarla, al menos parcialmente. Por el momento, se plantea aumentar el impuesto sobre el valor añadido. Repasamos el debate y explicamos también cómo los suizos residentes en el extranjero podrán cobrar la decimotercera mensualidad de la pensión. La pensión del SVS, los fuegos artificiales y los glaciares: estos tres temas perfilan los contornos actuales de nuestro país. Y, en cierta medida, todos nosotros podemos influir en su futuro: no solo a través de nuestro voto, sino también a través de una forma de vida más respetuosa con el clima. POR EL EQUIPO DE REDACCIÓN: NEMA BLIGGENSTORFER Están amenazados nuestros majestuosos glaciares Portada: El glaciólogo Janosch Beer mide, a finales de julio de 2026, el deshielo del glaciar de Scex Rouge. Un año antes, el hielo aún llegaba hasta la parte superior de la vara. De aquí a 20 o 30 años, este glaciar probablemente habrá desaparecido. Foto Marco Zanoni “Panorama Suizo”, revista informativa para la Quinta Suiza, es editado por la Organización de los Suizos en el Extranjero 4 Tema clave Reportaje: cómo el cambio climático acelera el deshielo de los glaciares 10 Política ¿Una tradición dañina? El pueblo se pronunciará sobre los fuegos artificiales 13 Política ¿Deben flexibilizarse las reglas para exportar armas? El pueblo tendrá la última palabra 14 Economía Por qué los bancos suizos escondían su oro en las montañas 16 Visto Una exposición dedicada al pueblo sepultado de Blatten Noticias de su región 20 Retrato Jean Ziegler. Homenaje al intelectual más famoso de Suiza 22 Suiza extrema Un tsunami en el lago de los Cuatro Cantones y sus consecuencias 30 Noticias del Palacio Federal El portal en línea de la Caja Suiza de Compensación 34 Noticias de SwissCommunity Campamentos juveniles en Suiza: forjando recuerdos y amistades Foto Alain Amherd Panorama Suizo / Octubre de 2026 / Nº 4 3 Editorial Sumario

Triste récord para los glaciares suizos El tórrido verano de 2026 ha vuelto a poner a dura prueba a los glaciares alpinos. Su dramático deshielo es una de las consecuencias más evidentes del cambio climático. Si el calentamiento continúa sin freno, los glaciares podrían desaparecer por completo antes de que termine el siglo. Panorama Suizo ha acompañado a un equipo de científicos que realizan mediciones en las montañas. Janosch Beer y Ariana David, investigadores de la ETHZ, se dirigen a los sitios de medición del pequeño glaciar de Scex Rouge, en los límites entre los cantones de Vaud y Valais. Foto Marco Zanoni Panorama Suizo / Octubre de 2026 / Nº 4 4 Tema Clave

5 THEODORA PETER Desde el Col du Pillon, un teleférico asciende hasta la estación de montaña “Glacier 3 000”, situada entre los cantones de Vaud y Valais. En la terraza panorámica, a casi 3 000 metros de altitud, este lunes de finales de julio se divisan a lo lejos las cumbres más altas de los Alpes, entre ellas el Cervino, cuya cima aparece ligeramente cubierta por la nieve recién caída. El día anterior, si bien algunas tormentas dejaron precipitaciones en las montañas, apenas lograron aliviar la extrema sequía de este verano. Y ya se acerca una nueva ola de calor, que en muchos lugares de Suiza hará que se superen los récords de temperatura registrados hasta la fecha. Hemos llegado a los 3 000 metros: el termómetro marca 10 grados centígrados, mientras el viento dispersa algunos jirones de nubes. A nuestros pies se extiende un altiplano cubierto por los glaciares relativamente planos de Scex Rouge y Tsanfleuron. Hasta hace pocos años, ambos formaban una única masa de hielo. Desde 2022, los separa una lengua de tierra que salió a la superficie, fruto del intenso deshielo debido al calentamiento climático provocado por el ser humano. Diez años antes, ese mismo lugar estaba cubierto por una capa de hielo de 15 metros de espesor. Ahora, la cresta rocosa del Col de Tsanfleuron emerge cada vez más por encima de los glaciares en retroceso. El agua no deja de murmurar Panorama Suizo se ha propuesto acompañar al glaciólogo Janosch Beer. Este doctorando de la ETH de Zúrich, de 31 años, estará midiendo hoy el deshielo superficial y la temperatura del hielo en Scex Rouge. Lo acompaña su colega Ariana David, quien lo ayuda en su labor. Tomamos el telesilla que, durante el verano, lleva a los turistas desde la estación de montaña hasta la meseta glaciar, situada doscientos metros más abajo. Desde allí, un sendero señalizado les permite recorrer sin peligro la ruta llamada “Glacier Walk”. Al llegar al borde del glaciar, ya sin nieve, nos colocamos los crampones bajo las botas de montaña: son imprescindibles para avanzar con seguridad por el terreno resbaladizo. Por toda la superficie de hielo, ligeramente inclinada, corren regueros y pequeños arroyos. El agua no deja de murmurar. “Nunca había visto el glaciar tan mojado”, constata Beer, que lleva varios años viniendo aquí cada verano. En el punto más bajo, el agua de deshielo forma un pequeño lago que se derrama en forma de cascada por el borde de un acantilado. Aproximadamente en el centro del glaciar encontramos una vara de aluminio visible desde lejos, que los glaciólogos utilizan para medir la pérdida de hielo. Hace un año, Beer clavó la llamada “baliza de ablación” en el glaciar a cuatro metros de profundidad. Ahora, su extremo superior sobresale casi tres metros por encima de la superficie. “Y el verano aún no ha terminado”, advierte el investigador. Una segunda medición, realizada en el extremo inferior del glaciar, completa los datos. Esta temporada, en la superficie del glaciar Scex Rouge se han derretido entre 2,4 y 2,9 metros de hielo puro. Según Beer, estas cifras son similares a las de los años anteriores, que ya se habían considerado elevadas o, incluso, extremas. En cualquier caso, los días de Scex Rouge están contados. El glaciar, que todavía alcanza unos 40 metros de profundidad, podría desaparecer por completo en veinte o treinta años. Está condenado a extinguirse, al no poder retroceder hacia una zona de acumulación situada a mayor altitud, donde cae nieve también en verano y puede formarse nuevo hielo glaciar. Mediciones difíciles Además del espesor, el joven científico mide la temperatura del hielo a distintas profundidades. Al comienzo de su proyecto de investigación instaló sensores en el glaciar, conectados con la superficie mediante un largo cable. Ahora, Beer conecta su Desde la estación superior “Glacier 3 000”, un telesilla desciende hasta los glaciares de Scex Rouge (a la izquierda) y Tsanfleuron (a la derecha), que hasta 2022 permanecían unidos. Se han instalado grandes lonas blancas para proteger los montones de nieve residual de un invierno a otro. Foto Marco Zanoni Panorama Suizo / Octubre de 2026 / Nº 4

ordenador portátil y descarga en pocos segundos los datos registrados. En su tesis doctoral estudia, entre otros temas, cómo la ausencia de una capa de nieve influye en las temperaturas del interior de los glaciares. Sus hallazgos servirán para prevenir riesgos naturales: las devastadoras consecuencias que puede tener el colapso de los glaciares para las poblaciones situadas a sus pies quedaron patentes en 2025, con la catástrofe de Blatten (ver pp. 16-17 y Panorama 4/2025). En cuanto termina de tomar todas las lecturas, Beer saca un taladro eléctrico de su mochila. Hay que volver a clavar las varas de aluminio a cuatro metros de profundidad en el glaciar, por lo que tiene que taladrar nuevos agujeros en el hielo. Beer tiene que interrumpir su primer intento a un metro de profundidad, ya que el agujero que está perforando se llena demasiado rápido de agua de deshielo. A pesar de todo, el investigador consigue su objetivo tras unos cuantos intentos más. Su trabajo en Scex Rouge ha concluido por este año. En los días siguientes, Janosch Beer continuaría con su investigación en otros glaciares de Valais y, una semana más tarde, nos enviaría sus observaciones por correo electrónico. Beer ha constatado un deshielo considerable prácticamente en todas parUna reserva natural de agua en peligro El retroceso de los glaciares acarrea graves consecuencias para la disponibilidad de agua. “No es casualidad que los Alpes sean considerados el arca de agua de Europa”, explica el glaciólogo Matthias Huss. Aquí nacen algunos de los grandes ríos europeos, alimentados, entre otras fuentes, por el deshielo de la nieve y los glaciares, como el Rin, el Ródano y el Po. “Los glaciares funcionan como un depósito natural de agua y contribuyen a mantener estables los caudales, especialmente en períodos de calor y sequía”. Los habitantes de los valles alpinos ya aprovechaban este recurso hace siglos: construyeron canales para conducir el agua de deshielo hacia sus campos en época de sequía. Algunas de estas antiguas acequias siguen utilizándose en Valais, donde se les conoce como bisses (en francés) o Suonen (en alemán). Según Matthias Huss, si esta reserva de agua sigue disminuyendo, a largo plazo podría verse afectada también la producción de energía hidroeléctrica. Por ahora, el deshielo de los glaciares todavía contribuye a mantener llenos los embalses. “Pero este efecto desaparecerá cuando la reserva natural de agua se haya agotado”. (TP) tes: “En algunos lugares, las varas sobresalían del hielo más de tres metros. Apenas pudimos medir esos niveles. En otros puntos, el deshielo era completo, por lo que se perdieron los datos”. También le llamó la atención la cantidad de hielo desnudo visible a altitudes superiores a los 4 000 metros. “Antes, estas áreas estaban cubiertas de nieve todo el año”. Un año extremo tras otro Todos los datos recopilados sobre el volumen de los glaciares se incorporan a la red suiza de medición de los glaciares GLAMOS (Glacier Monitoring Switzerland), que cuenta con estaciones de medición en un total de 176 glaciares. El balance global, que se establece cada septiembre al finalizar el año hidrológico, aún no estaba disponible al cierre de esta edición. No obstante, en vista de las mediciones realizadas hasta julio, el responsable de GLAMOS, Matthias Huss, estima que 2026 podría convertirse en otro año extremo. “Los glaciares suizos se encuentran en estado sumamente crítico, afirma en una videollamada este glaciólogo de 46 años. El retroceso de los glaciares, ininterrumpido desde 1990, se ha acelerado aún más en los últimos años. El año récord de 2022 fue, según Huss, “un verdadero punto de inflexión. Desde entonces, hemos tenido un año extremo tras otro”. El deshielo masivo de este año no solo se debe al calor, sino también a un invierno con poca nieve. “Cuando cae suficiente nieve en invierno, esta actúa como una capa protectora hasta bien entrado el verano”. En Los investigadores extraen la broca del agujero recién perforado, en el que volverán a introducir la vara de medición (a la derecha, en el suelo) hasta una profundidad de cuatro metros en el hielo. Foto Marco Zanoni El glaciólogo Janosch Beer sube los datos de la temperatura a su computadora portátil. El cable va unido a sensores que él mismo introdujo en el hielo hace años. Foto Marco Zanoni Panorama Suizo / Octubre de 2026 / Nº 4 6 Tema Clave

Lo bello no tiene precio Los Alpes cubiertos de glaciares forman parte de la identidad colectiva de Suiza. La belleza de los glaciares que resplandecen al amanecer incluso se celebra en el himno nacional. ¿Pero qué ocurrirá cuando en los Alpes solo queden desolados pedregales grisáceos? El periodista especializado Marcel Hänggi, que lleva más de veinte años dedicándose a la crisis climática, aborda esta cuestión en su nuevo libro Das Schöne, das verloren geht [“La belleza que se va perdiendo”]. Impulsado por “la tristeza ante la devastación que provoca la actividad humana”, el autor reflexiona sobre lo que perdemos al destruir el medio ambiente y se pregunta por qué la belleza apenas tiene cabida en los debates políticos y científicos. ¿No podría la belleza constituir una base sólida para tomar decisiones? “Esto es difícil”, reconoce Hänggi. Sin embargo, considera que la belleza de la naturaleza es relevante, “porque a todas luces no conseguimos proteger el medio ambiente si solo vemos en él un valor utilitario”. En este ensayo multifacético, el autor nos invita a considerar la naturaleza más allá de su aspecto meramente utilitario: “Sin la belleza, no hay vida digna de ese nombre”. (TP) “Ver desaparecer los glaciares con nuestros propios ojos nos ayuda a tomar conciencia del problema”, afirma el glaciólogo Matthias Huss, quien dirige la red GLAMOS. Foto Keystone El calentamiento climático también afecta a los grandes glaciares: el glaciar del Ródano se retira cada vez más, para dar paso a un lago de agua de deshielo. Foto Keystone cambio, las superficies de glaciares que se quedan sin nieve, al ser más oscuras, absorben la radiación solar y se calientan. “Eso acelera todavía más el deshielo”. Y si las masas de aire saharianas arrastran polvo hasta los Alpes, el efecto se intensifica. Ni siquiera los inviernos con copiosas nevadas pueden detener la pérdida de hielo. El año 2024 lo demostró claramente, cuando Huss, en junio, encontró una capa de nieve de hasta cinco metros sobre los glaciares a 3 000 metros de altitud: “Pensé que era imposible que esa capa se derritiera antes del otoño”. Sin embargo, tras dos meses de verano muy calurosos, la nieve desapareció. También sufren los grandes Los años extremos afectan especialmente a los glaciares pequeños, que se fragmentan hasta desaparecer por completo. El propio Huss ha vivido como investigador la desaparición del glaciar de Pizol, en el Cantón de San Galo: durante los últimos veinte años acudió unas cincuenta veces para realizar mediciones. “Desde 2022, allí solo queda una morrena”. En los dos mayores glaciares de los Alpes suizos (el de Aletsch, en la región del Jungfrau, y el de Gorner, en el macizo del Monte Rosa), una pérdida media anual de dos metros de espesor de hielo apenas se nota, ya que estos glaciares tienen varios cientos de metros de altura. “Pero cuando uno se encuentra frente a una lengua glaciar, el cambio es impresionante de un año a otro”, dice Matthias Huss. Es lo que ocurre, por ejemplo, en la cola del glaciar del Ródano: “Allí, el hielo ha retrocedido considerablemente y ha dado paso a un lago formado por agua de deshielo”. Para Huss, la supervivencia de los glaciares de gran altitud dependerá de la “capacidad del mundo para dar un giro radical en materia climática”. Si se lograra estabilizar el calentamiento global en 1,5 grados, “los glaciares todavía podrían retirarse hacia zonas de mayor altitud”; pero este escenario parece cada vez más improbable: “Nos dirigimos actualmente hacia un calentamiento global de 2,7 grados. Según los escenarios climáticos, el aumento de las temperaturas en los Alpes podría llegar incluso a los cuatro grados”, advierte Huss. De continuar la tendencia de los últimos años, “es perfectamente posible que, a finales de siglo, el hielo desaparezca por completo, incluso por encima de los 4 000 metros”. Estas perspectivas sombrías no desaniman a Matthias Huss. Más bien, considera que documentar los grandes cambios que están ocurriendo en los Alpes es una oportunidad: “Podemos aprovechar el impacto emocional de los glaciares para explicar el cambio climático”. Muchas personas tienen una relación personal con los glaciares, ya sea por recuerdos de infancia o por haber pasado vacaciones en la montaña. “Verlos desaparecer con nuestros propios ojos nos ayuda a tomar conciencia del problema”. Glacier Monitoring Switzerland (GLAMOS) www.glamos.ch Más fotos de glaciares en: www.revue.link/glaciar Panorama Suizo / Octubre de 2026 / Nº 4 7

EVELINE RUTZ En diciembre, los jubilados, tanto en Suiza como en el extranjero, cobrarán por primera vez una 13.a mensualidad de la pensión del Seguro de Vejez y Supervivencia (SVS). Esta 13.a pensión supondrá un coste de cerca de 4 200 millones de francos. De aquí a 2040, esta cantidad podría subir a 5 400 millones, ya que el número de jubilados aumenta año tras año. A finales de 2025, 2 635 200 personas (de las cuales casi un tercio residía en el extranjero) cobraban las prestaciones del SVS. En diez años podrían ser tres millones. Los costes también aumentan, ya que las pensiones se ajustan periódicamente a la evolución de los precios y salarios. Sin embargo, todavía no se sabe cómo se financiará esta ampliación de las prestaciones. La iniciativa “Por una vida mejor en la vejez”, con la que los sindicatos celebraron en 2024 un histórico éxito en las urnas (Panorama 3/2024), no prevé nada al respecto, por lo que el debate en el Parlamento ha sido largo y acalorado. ¿Encarecer el consumo para sufragar el SVS? Al pueblo le tocará decidir Para financiar, al menos en parte, la 13.a mensualidad del SVS, el impuesto sobre el valor añadido (IVA) debería aumentarse de forma permanente al 8,5 %. Las cotizaciones salariales, por su parte, se mantendrían sin cambios. Tras vivos debates en el Parlamento, el pueblo tendrá la última palabra, el 29 de noviembre de 2026. Entre otros puntos clave, la discusión giró en torno a las fuentes de financiación: se plantearon nuevos gravámenes e impuestos, así como la reorientación de los flujos financieros. Sin embargo, los parlamentarios de todos los partidos coincidieron en que la decisión popular debía ejecutarse rápidamente. “El pueblo se ha ‘otorgado’ a sí mismo una 13.a pensión”, afirmaron lacónicamente los políticos de centro-derecha, por lo que le toca ahora pagar la factura. En palabras del diputado centrista Thomas Rechsteiner: “Si se dice ‘sí’ a la 13.a pensión del SVS, hay que ser consciente de que eso tiene un coste”. Otro punto que generó acaloradas discusiones fue la cuestión de si las medidas para su financiación debían ser temporales o permanentes. A finales de 2025, cerca de 2,6 millones de personas cobraban las prestaciones del SVS. En diez años, podrían ser tres millones. Se prevé un encarecimiento de los bienes de consumo, lo que significa que todos los sectores de la población contribuirán a financiar el decimotercer pago de la pensión del SVS. Foto Alexander Faé, Unsplash Panorama Suizo / Octubre de 2026 / Nº 4 8 Política

“Si se dice ‘sí’ a la 13.a mensualidad de la pensión del SVS, hay que ser consciente de que eso tiene un coste”. Thomas Rechsteiner, Consejero Nacional del Centro Cobrar la 13.a mensualidad de la pensión del SVS no requiere ningún trámite La 13.ª mensualidad de la pensión del SVS se abonará en diciembre, junto con la pensión mensual habitual. Se notificará con la debida antelación a los beneficiarios del SVS. Quienes tengan derecho a una pensión por jubilación a partir del 1.o de enero de 2026 encontrarán la información correspondiente en la resolución de su pensión. Los jubilados del SVS que residen en el extranjero no tienen que realizar ningún trámite. La “decimotercera” equivale a una doceava parte de la pensión anual de vejez de cada persona asegurada. El importe que reciba cada pensionista dependerá de su situación personal en cuanto a cotizaciones e ingresos. Las personas que vivan solas percibirán un máximo de 2 520 francos y las parejas casadas, un máximo de 3 780 francos. La 13.ª mensualidad de la pensión del SVS no tiene ninguna influencia en las prestaciones complementarias: no se tendrá en cuenta en su cálculo. No habrá una pensión adicional para viudas, viudos, huérfanos ni huérfanas. Las pensiones por invalidez seguirán pagándose únicamente doce veces al año. (ERU) cotidiano (alimentos, medicamentos, libros y periódicos) seguirá aplicándose una tasa reducida del 2,6 %. El incremento del IVA podría generar unos 1 500 millones de francos adicionales al año. Con ello, ni siquiera se financiaría la mitad de la ampliación de las prestaciones del SVS. Ningún bando político está realmente satisfecho con esta solución. Sus propuestas para garantizar la viabilidad a largo plazo del sistema de pensiones difieren considerablemente. Los compromisos son difíciles de alcanzar, como demuestran también las reacciones que suscita la reforma “SVS 2030”. Entre otras medidas, el Consejo Federal desea crear incentivos para que las personas continúen trabajando después de los 65 años, sin por ello elevar la edad de jubilación. El Parlamento deberá abordar pronto el futuro del SVS, por lo que el debate sobre la previsión para la vejez está lejos de haber concluido. Decisiones muy ajustadas Surgieron discrepancias no solo entre los extremos del espectro político, sino también dentro de los propios partidos. Se ejerció presión sobre los diputados susceptibles de adoptar posturas divergentes. Las decisiones siempre se tomaron por un margen de pocos votos. Tras largas y arduas negociaciones, los bloques enfrentados se pusieron de acuerdo para dar un primer paso: acordaron aumentar de forma permanente el IVA en un 0,4 % a partir de 2028, con el objeto de financiar al menos una parte de la ampliación de las prestaciones. Y dado que esto supone modificar la Constitución federal, se convocará a las urnas al pueblo y a los cantones. Inicialmente, el Consejo Federal había propuesto aumentar el IVA en un 0,7 % hasta 2030. Sin embargo, las dos cámaras del Parlamento elaboraron sus propios modelos de financiación. En la Cámara Alta, una alianza entre el Centro y el PSS marcó la pauta con su propuesta de aumentar inicialmente el IVA hasta en un 1 %. Tras recibir duras críticas en el Consejo Nacional, la Cámara Alta dio marcha atrás: se limitó a proponer un aumento del 0,4 % del IVA, junto con un incremento de las cotizaciones salariales. En opinión de la mayoría del Consejo de los Estados, limitarse a un aumento del IVA supondría una carga relativamente más pesada para los ciudadanos con bajos ingresos que para aquellos que cuentan con rentas más elevadas. En cambio, optar únicamente por las retenciones salariales supondría que las personas con mayores ingresos aportaran una mayor contribución. Combinar ambas medidas permitiría garantizar la financiación de la 13.a pensión del SVS de forma equitativa a largo plazo. Sin embargo, esta propuesta no logró convencer al Consejo Nacional. La UDC, el PLR y el PVL se opusieron al aumento de las cotizaciones salariales. Hay que mantener el atractivo del trabajo, insistieron estos partidos, argumentando que los trabajadores ya soportaban una muy pesada carga. “No queremos que se desvíen nuevamente los fondos de los jóvenes hacia los mayores, ya que esto rompería el equilibrio intergeneracional”, afirmó el Consejero Nacional del PVL Patrick Hässig. Aumentar el IVA, sostuvo, sería un mal menor: de esta manera, también contribuirían a financiar la ampliación del SVS las personas sin ingresos laborales, en particular los jubilados y los turistas. Sin embargo, el PVL y los políticos burgueses querían que esta medida solo tuviera una duración limitada; insistieron en que lo importante es garantizar las pensiones a largo plazo, lo cual supone adoptar reformas estructurales rápidas: por ejemplo, incentivos para prolongar la vida laboral o medidas automáticas de estabilización que tengan en cuenta la evolución demográfica. No obstante, los Verdes Liberales no quisieron poner en peligro esa financiación adicional. En un giro de última hora votaron, a regañadientes, a favor de un aumento del IVA sin límite de tiempo. Subirán los precios a partir de 2028 Si el pueblo también aprueba la propuesta, las empresas dispondrán de dos años para adaptar sus precios: a partir de 2028, el IVA aumentará del 8,1 al 8,5 %. Para los productos de uso Panorama Suizo / Octubre de 2026 / Nº 4 9

SUSANNE WENGER En Suiza, los ciudadanos pueden llevar sus reivindicaciones políticas a la agenda nacional mediante una iniciativa popular. Para ello deben reunir al menos 100 000 firmas. Así es como llegan a someterse a votación algunos temas que causan sorpresa fuera de nuestras fronteras: en 2018 se trataba de los cuernos de las vacas; hoy, son los fuegos artificiales. Presentada en 2023, la iniciativa “Por una restricción de los fuegos artificiales” pretende prohibir a los particulares la compra y el uso de fuegos artificiales ruidosos (ver Panorama 3/2025). Los promotores de la iniciativa, encabezados por Roman Huber, ex periodista y adiestrador canino de Argovia, y por Corinne Meister, informática y criadora de San Galo, subrayan que no pretenden imponer una prohibición total. Se seguiría permitiendo el uso de los fuegos artificiales silenciosos, como los volcanes de pólvora. Lo mismo se aplicaría a los espectáculos pirotécnicos públicos en días festivos como el 1.o de agosto, siempre que cuenten con autorización cantonal. La iniciativa está respaldada por tres organizaciones de defensa de los animales, entre ellas la Protección Suiza de los Animales (PSA), una de las asociaciones con mayor número de afiliados. El objetivo de esta iniciativa es evitar que las mascotas, el ganado y los animales salvajes sufran el estrés y las molestias causadas por los estruendos y destellos de los cohetes y petardos. Además, sus promotores sostienen que el ruido también es perjudicial para las personas: las partículas en suspensión procedentes de los fuegos artificiales suponen un riesgo para la salud, mientras que los contaminantes se filtran en el suelo y el agua, sin hablar de los más de doscientos accidentes que provocan cada año los fuegos artificiales. El Gobierno federal rechaza la iniciativa, al igual que la mayoría del Parlamento. Su principal argumento es que supondría una regulación excesiva: los cantones y municipios ya pueden restringir el uso de los fuegos artificiales, como ocurrió este año el 1.o de agosto, debido al riesgo de incendios relacionado con la sequía. De hecho, numerosos municipios ya han impuesto restricciones o, incluso, prohibiciones permanentes, siguiendo el ejemplo de las regiones turísticas y de montaña de los Grisones. Los detractores consideran que los fuegos artificiales forman parte de las tradiciones festivas del país; denuncian el impacto que tendría su prohibición en el sector comercial y abogan por la tolerancia y la responsabilidad individual. Con el afán de tener en cuenta la reivindicación de los promotores de la iniciativa y, al mismo tiempo, suavizarla, las dos Cámaras del Parlamento se mostraron inicialmente a favor de un contraproyecto, que preveía prohibir, en particular, los petardos sin efectos luminosos. Pero, para sorpresa general, durante la votación final de la sesión de verano, el Consejo Nacional rechazó su propia reforma legislativa a través de una inusual alianza entre la derecha y la izquierda. Los partidos de centro-derecha (UDC y PLR) consideraron que la contrapropuesta iba demasiado lejos, mientras que los Verdes la juzgaron insuficiente. De este modo, la iniciativa sobre los fuegos artificiales llegará a las urnas sin contrapropuesta alguna. ¿Adiós al estrépito de los fuegos artificiales? Una iniciativa presentada por grupos de protección de los animales y del medio ambiente propone prohibir a los particulares en toda Suiza el uso de fuegos artificiales ruidosos. El 29 de noviembre de 2026, el pueblo y los cantones decidirán sobre esta propuesta. Una diversión controvertida: una iniciativa popular pretende restringir el uso de los fuegos artificiales en Suiza. En la imagen: los festejos en ocasión de la Fiesta Nacional de 2022, en Lausana. Foto Keystone 10 Política Panorama Suizo / Octubre de 2026 / Nº 4

Fuegos artificiales: ¡menuda diversión! Lo reconozco: soy uno de esos aficionados que encienden cohetes y petardos por puro placer. Sé que son ruidosos, perjudiciales para el medio ambiente y hasta peligrosos; que llenan la atmósfera de gases tóxicos y estresan a nuestras inocentes mascotas. Pero, aun así, me encantan. Desde hace cincuenta años, los fuegos artificiales del 1.o de agosto son para mí una oda a la alegría de vivir. También me han enseñado a ahorrar: de niño, tenía que apartar mi dinero de bolsillo durante meses para comprar suficiente “munición” en la papelería y poder lanzar fuegos artificiales en ráfagas durante horas, con un cañón que yo mismo había confeccionado con un tubo de cartón. Si el cañón se encendía, mi padre lo apagaba imitando el sonido de una sirena de defensa antiaérea. Mi padre era un hombre serio; pero el 1.o de agosto volvía a ser un niño y compartía conmigo mis fantasías infantiles. Los fuegos artificiales son un entretenimiento popular desde que fueron inventados en China allá por el año 200 a. C. y, luego, adoptados por Europa en el siglo XIV. Las fiestas públicas aprovecharon la poderosa magia de estos fuegos, igual que hacen hoy en día los pirotécnicos aficionados. ¿Acaso no nos gusta a todos llamar la atención de vez en cuando? Pero ahora, ese inocente placer parece estar pasando por una mala racha. Poner límites está de moda. Las personas sensatas fomentan el pyro-bashing, y con mayor razón desde que la guerra ha vuelto a ser una realidad sangrienta en Europa; y creo que acabarán ganando –con o sin iniciativa popular–. Además de que sus argumentos suenan más racionales, cabe reconocer que vivimos tiempos de angustia: si los niños llevan casco protector para jugar en los parques, ¿cómo tolerar algo tan peligroso como los fuegos artificiales? Por eso no termino estas líneas en tono combativo, ni llamo a defender a toda costa el derecho a lanzar fuegos artificiales libremente. Tampoco quiero rebelarme si “mi” época parece haber llegado a su fin; más bien me alegro de haber podido vivirla. Porque, por muy tóxica y ensordecedora que haya sido la época dorada de los fuegos artificiales, también estuvo repleta de alegría y felicidad. Y fue maravillosamente absurda. ¡Menuda diversión! Rudolf Gafner, periodista independiente en Burgdorf (Berna) Fuegos artificiales: ¡vaya ruido! Yo también crecí en medio de ese entusiasmo por los fuegos artificiales que, cada año, el 1.o de agosto, se encendían en las calles de nuestros barrios. El espectáculo no me atraía especialmente, pero tampoco me molestaba. Me hacía gracia aquel círculo de fuego chispeante que mi padre clavaba en un poste: giraba cada vez más rápido y las chispas salían disparadas cada vez más lejos. También recuerdo con agrado el gran espectáculo pirotécnico de los festejos nocturnos junto al lago. Las luces multicolores iluminaban de su brillo el paisaje alpino: ¡Qué belleza! Atrás han quedado esos tiempos. Hoy por hoy, no se escucha más que una serie interminable de estallidos y petardazos. No solo ha aumentado la variedad de artefactos, sino también, por desgracia, su potencia. Antes se lanzaban los cohetes de forma artesanal: de uno en uno, desde botellas vacías. Hoy en día entran en acción baterías de lanzamiento múltiple capaces de disparar varias docenas de fuegos de artificio en menos de un minuto, lo que convierte la plaza del pueblo en un campo de batalla cubierto de cartón. Cuanto mayor es el presupuesto, más escandalosos, más largos y más frecuentes son los fuegos artificiales. Las consecuencias de tales excesos saltan a la vista: vecinos exasperados; perros temblorosos; vacas aterrorizadas; aves perturbadas en su ciclo reproductivo; diminutas partículas de polvo; basura; accidentes. “Los fuegos artificiales son tradición y alegría”, me dicen. Pero, ¿no debería la alegría de vivir ir acompañada de respeto por los demás? ¿Y qué tienen que ver con la tradición suiza esos productos importados mayoritariamente de China? Lo que sí es una auténtica tradición suiza es la democracia directa. Por eso acudiremos a las urnas para decidir si el placer de unos pocos debe seguir prevaleciendo sobre la protección de los animales y del medio ambiente. Según una encuesta de 2024, solo el 13 % de los suizos compra artículos pirotécnicos. Los valores cambian, sin que por ello tengan que acabar los festejos. Admiremos el espectáculo de los “volcanes de pólvora” fabricados en Suiza: no necesitan hacer ruido para causar sensación. Y, de vez en cuando, disfrutemos de los fuegos artificiales públicos, lanzados por profesionales. Entre la magia de una experiencia compartida y un show presuntuoso, ¡mi corazón no vacila! Susanne Wenger, redactora de “Panorama Suizo” Panorama Suizo / Octubre de 2026 / Nº 4 11

THEODORA PETER De hecho, los suizos ya han emitido un veredicto muy claro en la votación del 8 de marzo de 2026: en adelante, cada cónyuge deberá presentar su declaración tributaria por separado. Más del 54 % de los votantes respaldó la introducción de la tributación individual. De este modo, la Confederación y los cantones eliminarán la desventaja fiscal que afecta a los matrimonios, conocida como “penalización del matrimonio”. Hasta ahora, los matrimonios tributaban conjuntamente, lo que, al sumar los ingresos de ambos cónyuges, podía conducir a una mayor carga fiscal. Con el nuevo sistema, cada quien tributará individualmente, esté casado(a) o no. Según una encuesta realizada por el instituto de investigación política y de opinión gfs Bern al día siguiente de la votación, lo que convenció a una amplia mayoría de votantes fue la introducción del principio de igualdad en el sistema fiscal. Sin embargo, aún queda por ver si la decisión popular de primavera podrá aplicarse plenamente, ya que el partido del Centro mantiene la posición de que su iniciativa, presentada en 2024 bajo el título “Sí a los impuestos federales justos también para matrimonios: ¡fin a la discriminación del matrimonio!”, debe ser sometida al voto popular. Esta iniciativa propone que las parejas casadas sigan presentando una declaración tributaria conjunta, pero con la garantía, por parte de la Confederación, de que no se vean perjudicadas a la hora de calcular el impuesto. La iniciativa entra claramente en conflicto con la reforma recién aprobada, la cual establece una tributación individual para cada contribuyente. Si bien el Centro reconoce que, el 8 de marzo, el pueblo decidió, “en principio”, acabar con la problemática “penalización del matrimonio”, sostiene que el electorado también debe tener la posibilidad de pronunciarse sobre esta propuesta independiente, que beneficiaría a los hogares con un solo ingreso. La UDC es el único partido que respalda la iniciativa del Centro. Una complicación innecesaria El PLR, el PSS, los Verdes y los Verdes Liberales ven en esta iniciativa una “complicación innecesaria”, debido a que, en su opinión, el principal objetivo de sus impulsores ya se ha alcanzado: evitar que las personas casadas sufran una desventaja fiscal. El Consejo Federal también se opone a la iniciativa. Por su parte, la Ministra de Finanzas Karin Keller-Sutter (PLR) hizo hincapié en la contradicción que supondría la aprobación del proyecto, ya que este solo se refiere a los impuestos federales. “A nivel cantonal seguiría siendo aplicable la ley sobre la tributación individual”, señaló la Ministra. Esto complicaría las cosas: las parejas casadas “Impuestos justos” para parejas casadas: la lucha continúa ¿Cómo se debe gravar en Suiza a las parejas casadas? El 29 de noviembre de 2026, tan solo ocho meses después de la votación sobre la tributación individual, los ciudadanos volverán a pronunciarse sobre esta cuestión, cuando voten sobre la “Iniciativa por impuestos justos”. solo tributarían conjuntamente a nivel federal, mientras que los cantones y los municipios gravarían a los cónyuges de forma individual. Para evitar esta discrepancia, el Parlamento tendría que adaptar las leyes, explicó la Ministra de Finanzas. “En la práctica, el Parlamento tendría que intentar dejar sin efecto una de las decisiones populares”. Ante los medios de comunicación, el Presidente del Centro, Philipp Matthias Bregy, desmintió la afirmación de que la propuesta sumiría al sistema tributario en el caos. “Cualquier iniciativa requiere que se adapten las leyes a posteriori”, declaró Bregy a la Radiotelevisión Suiza. El Parlamento, señaló Bregy, deberá velar por que esto se lleve a cabo “de manera coherente y razonable”. El 29 de noviembre de 2026, los electores y los cantones decidirán si conviene o no que lleguemos tan lejos. En el Parlamento, la Ministra de Finanzas, Karin Keller-Sutter, advirtió sobre innecesarias complicaciones. Foto Keystone Panorama Suizo / Octubre de 2026 / Nº 4 12 Política

CHRISTOF FORSTER La exportación de material militar suizo es un tema que despierta fuertes pasiones. Para los sectores de la derecha que apoyan las medidas de flexibilización decididas por el Parlamento, el objetivo es sostener la industria armamentística del país, algo que el reducido mercado interior no puede garantizar. Además, argumentan, Suiza debe contar con una capacidad industrial suficiente para asegurar su propia defensa. En los últimos años, el debate se ha avivado por las críticas internacionales a las restricciones que impone nuestro país a la exportación de armas. En Alemania, por ejemplo, la decisión del Consejo Federal, en 2022, de bloquear la reexportación a Ucrania de munición antiaérea “Gepard” de fabricación suiza fue recibida con disgusto. El representante de una empresa de armamento declaró a NZZ que, en algunos países, le declaraban sin rodeos: “No Chinese, no Swiss”. En adelante, se mete a ambos países en el mismo saco. Tras años de debates, el Parlamento decidió, a finales de 2025, flexibilizar la ley sobre material bélico. Esto permitiría a las empresas armamentísticas suizas suministrar material a 25 países occidentales, incluso si estos se encuentran inmersos en un conflicto armado. Estos países cuentan con sistemas de control equivalentes a los de Suiza en materia de exportación de armamento. Derecho de veto del Consejo Federal El Consejo Federal podrá prohibir la exportación si considera que esta pone en riesgo los intereses de Suiza en materia de política exterior, seguridad o neutralidad. Seguirá estando prohibido vender armas a países que violen grave y sistemáticamente los derechos humanos o en los que exista un alto riesgo de que usen estas armas contra su propia población civil. Tal reforma pretende, ante todo, convencer a los países europeos ¿Deben las empresas de armamento tener mayor facilidad para exportar? El Parlamento desea flexibilizar la Ley sobre material bélico. Esto fortalecería la industria armamentística y contribuiría a la seguridad de Suiza, argumentan los partidarios del proyecto. Debido a que se presentó un referendo en contra de esta propuesta, el 29 de noviembre de 2026 se celebrará una votación popular. Una coalición formada por la izquierda y los Verdes se opone a los planes del Parlamento. Durante la presentación del referendo, la diputada nacional del PSS Priska Seiler Graf (ZH) tomó la palabra. Foto Keystone de la OTAN de que Suiza es un socio fiable. Por otra parte, se permitirá la reexportación de material militar. Actualmente, los países que desean obtener este material deben solicitar una autorización a Berna. También en este caso, el Consejo Federal tiene derecho de veto. Las exportaciones directas o las reexportaciones a Ucrania seguirán estando prohibidas a pesar de la revisión de la ley, en virtud del principio jurídico de igualdad de trato. Varios partidos de izquierda y organizaciones no gubernamentales han convocado un referendo contra esta reforma que, denuncian sus oponentes, no apunta a ayudar a Ucrania, contrariamente a lo que afirmaban inicialmente los partidarios de la flexibilización, sino a que la industria suiza se beneficie al máximo de la carrera armamentística mundial. Al flexibilizar sus normas, argumentan, Suiza perdería el control sobre sus exportaciones de armas. Y esto aumentaría el riesgo de que las armas suizas acabaran en países como Arabia Saudita. Una cuota de exportación del 0,21 % En 2025, Suiza exportó material bélico por valor de 948 millones de francos, principalmente munición, vehículos blindados sobre ruedas y armas de fuego portátiles. Aunque estas exportaciones representaron apenas el 0,21 % del total de las exportaciones de mercancías, aumentaron un 43 % respecto al año anterior. Los cinco principales países compradores son Alemania, Estados Unidos, Hungría, Italia y Luxemburgo. Las municiones y sus componentes representan casi la mitad de las exportaciones; los vehículos blindados y sus componentes, una cuarta parte; y las armas de distintos calibres, el 10 %. Según datos de la Confederación, la industria armamentística suiza genera, incluyendo a las empresas proveedoras, alrededor de 14 000 puestos de trabajo a tiempo completo. En el próximo “Panorama Suizo” se publicará una retrospectiva de las votaciones del 27 de septiembre. Panorama Suizo / Octubre de 2026 / Nº 4 13 Política

CHRISTOF FORSTER La historia puede contarse de una forma muy viva y amena, como lo demuestra el libro de Ludo Groen, Mountains of Gold [“Montañas de oro”], fruto de cinco años de investigación en la ETH de Zúrich. Con lujo de detalles, el autor describe los transportes nocturnos de oro desde el búnker del Banco Nacional Suizo (BNS), situado bajo la Plaza Federal de Berna, hasta el fuerte de Bühl del Ejército suizo, cerca de Andermatt, en el cantón de Uri. El convoy, de hasta veinte vagones, era custodiado por empleados armados del BNS. Los lingotes se transportaban primero en camiones hasta Ostermundigen, cerca de Berna; allí se transbordaban a trenes de mercancías que, vía Lucerna, continuaban hasta Göschenen. Desde esta localidad, la valiosa carga se transportaba de nuevo en camiones hacia las alturas de Andermatt, pasando por el desfiladero de Schöllenen. Para reconstruir los hechos con la mayor precisión posible, Groen no dudó en consultar los registros meteorológicos de la Oficina Federal de Meteorología. Esto le permitió descubrir la magnitud del reto que suponían estos traslados. Durante el primero, realizado en abril de 1938, los transportistas fueron sorprendidos por una violenta tormenta de nieve, con temperaturas de hasta once grados bajo cero. Las condiciones eran tan adversas que no pudieron abandonar la fortaleza por la ruta habitual. El oro oculto de los Alpes Una nueva investigación de la ETH de Zúrich revela dónde los bancos suizos escondieron su oro durante la Segunda Guerra Mundial, y cómo esto contribuyó a forjar la reputación de Suiza como una plaza financiera segura. Hasta James Bond tuvo algo que ver en ello. Berna, un sitio juzgado poco seguro Durante la Segunda Guerra Mundial, Suiza fue un importante centro de operaciones para el comercio de oro. Entre 1939 y 1945, el BNS compró oro a la Alemania nazi por más de 1 200 millones de francos (valor de la época); entre ese oro se encontraba parte del que había sido sustraído a las víctimas de los campos de concentración. Además, Suiza comerciaba con oro de los Aliados. Ludo Groen arroja nueva luz sobre la historia del oro en Suiza: “Como arquitecto, quería abordar el tema de una forma diferente a como se había hecho hasta ahora”, explica Ludo Groen; es decir, no solo a través de cifras, sino también reviviendo espacios, edificios y paisajes. A lo largo de las páginas de su obra vamos descubriendo cómo, en los años 1930 y 1940, surgió toda una infraestructura bancaria en los Alpes, lejos de los centros urbanos de la Meseta Central. El motivo inicial de este traslado fue la preocupación del comandante Postal en la que se ve el antiguo fuerte de Bühl, enclavado en el macizo del San Gotardo. Fue allí donde el Banco Nacional Suizo (BNS) comenzó a almacenar oro desde 1938. Foto cedida a la revista/Biblioteca Am Guisanplatz, Berna. El BNS también barajó la posibilidad de esconder su oro en unas cuevas del Eiger, cerca de la estación ferroviaria de Eismeer, a 3 160 metros de altitud; pero desistió del proyecto por motivos económicos. Foto cedida a la revista/ Biblioteca de la ETH de Zúrich. Panorama Suizo / Octubre de 2026 / Nº 4 14 Economía

cialmente durante el régimen del apartheid. Los bancos suizos desempeñaron un papel en esta cadena al otorgar créditos a las minas. Suiza se convirtió así en un importante centro de tránsito y comercialización del oro procedente de Sudáfrica. Los Alpes como refugio simbólico La tesis de Groen va, por tanto, más allá de la Segunda Guerra Mundial. Este investigador sostiene que la imagen de los Alpes como un lugar seguro surgió en el contexto de la defensa nacional. Después de la guerra, los bancos la retomaron como argumento de marketing, presentando los Alpes como un refugio simbólico que transmite confianza y seguridad. Muy ilustrativo al respecto es un cartel publicitario de Credit Suisse de 1982, en el que aparecen las montañas suizas cubiertas de nieve. Las dos películas de James Bond rodadas en Suiza en la década de 1960, “Goldfinger” y “Al servicio secreto de su Majestad”, reforzaron aún más esta imagen del país como lugar seguro. En palabras de Ludo Groen: “La manera en que estas películas presentaron a Suiza ante el público mundial demuestra hasta qué punto la imagen de este país alpino es el fruto de una construcción cultural”. encargado de la defensa de Berna de que, en caso de un ataque aéreo, la capital federal pudiera quedar destruida y, con ella, también las reservas de oro de Suiza, que en gran parte estaban almacenadas en Berna. Por ello, el Ejército y el Banco Nacional estudiaron distintas posibilidades para poner ese oro a salvo en escondites alpinos, siguiendo el ejemplo de Fort Knox, en Estados Unidos, que se había inaugurado en 1936 y que albergaba grandes cantidades de oro en instalaciones militares de alta seguridad. Uno de los primeros depósitos de oro se construyó en pleno centro del Reducto Nacional, ese sofisticado sistema de fortificaciones en los Alpes con el que el Ejército suizo pretendía disuadir a sus posibles agresores; para ser más exacto, se construyó en el fuerte de Bühl, situado justo encima del túnel del San Gotardo. Según Ludo Groen, esta ubicación no solo respondía a necesidades logísticas, sino que poseía también un importante valor simbólico: “El Gotardo es un lugar cargado de un profundo significado en la historia de Suiza”. El oro pasó así a formar parte de la defensa nacional. Al poco tiempo de haber estallado la guerra, el general Henri Guisan consideró insuficiente que el BNS dispusiera de un solo depósito en los Alpes. El Estado Mayor del Ejército propuso entonces utilizar uno de los depósitos de municiones de Interlaken, en el Oberland bernés, que podía habilitarse rápidamente para almacenar oro. El proyecto no tardó en concretarse. Una vez más, Ludo Groen describe minuciosamente los traslados, dándonos a conocer, por ejemplo, los desgloses de gastos, que contenían detalles tan precisos como los costes de las comidas, propinas incluidas. Groen contrastó estos comprobantes con otras fuentes, entre ellas el informe de la Comisión Bergier, que investigó el papel de Suiza durante la Segunda Guerra Mundial, así como diversos estudios de historia económica. Esto le permitió demostrar que los traslados coincidían temporalmente con entregas de oro documentadas, procedentes del extranjero. De este modo, emerge un patrón: el oro llegaba a Suiza y, al poco tiempo, era trasladado a los Alpes. El giro estratégico de Suiza A lo largo de la guerra, la función de los depósitos de oro fue cambiando. En 1940, Suiza dio un giro estratégico, explica Groen: pasó de una política centrada en la defensa militar a otra basada en la cooperación económica, especialmente con la Alemania nazi, mediante el comercio del oro saqueado. Interlaken y el Gotardo dejaron entonces de ser simples depósitos donde se guardaba el oro a salvo de los bombardeos, afirma el historiador: se convirtieron en eficaces centros logísticos. Asimismo, algunos bancos comerciales, como la Sociedad Suiza de Créditos (SKA) y la Unión de Bancos Suizos, planearon trasladar sus billetes, valores y reservas de oro a los Alpes. Los hoteles de lujo vacíos en Interlaken o Gstaad debían servir como sedes alternativas. Según Groen, se elaboraron planes para renovar estos hoteles, ya envejecidos, e instalar cámaras acorazadas en sus sótanos, aunque estas obras nunca se realizaron en su totalidad. Lejos de terminar con la guerra, el libro de Groen arroja luz sobre la dimensión global del comercio del oro. Detrás del oro hay toda una cadena de suministro, explica Groen. En Sudáfrica se hace evidente el impacto que tuvo la extracción del oro: contaminación ambiental, daños a la salud y explotación de los mineros, espe- “Mountains of Gold” [“Montañas de oro”], de Ludo Groen. Editorial Gta, 2026. Los Alpes como lugar seguro: después de la guerra, los bancos utilizaron esta imagen como argumento de marketing, afirma el historiador de la arquitectura Ludo Groen. Foto cedida a la revista/ETH, Michel Büchel Panorama Suizo / Octubre de 2026 / Nº 4 15

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