Lo bello no tiene precio Los Alpes cubiertos de glaciares forman parte de la identidad colectiva de Suiza. La belleza de los glaciares que resplandecen al amanecer incluso se celebra en el himno nacional. ¿Pero qué ocurrirá cuando en los Alpes solo queden desolados pedregales grisáceos? El periodista especializado Marcel Hänggi, que lleva más de veinte años dedicándose a la crisis climática, aborda esta cuestión en su nuevo libro Das Schöne, das verloren geht [“La belleza que se va perdiendo”]. Impulsado por “la tristeza ante la devastación que provoca la actividad humana”, el autor reflexiona sobre lo que perdemos al destruir el medio ambiente y se pregunta por qué la belleza apenas tiene cabida en los debates políticos y científicos. ¿No podría la belleza constituir una base sólida para tomar decisiones? “Esto es difícil”, reconoce Hänggi. Sin embargo, considera que la belleza de la naturaleza es relevante, “porque a todas luces no conseguimos proteger el medio ambiente si solo vemos en él un valor utilitario”. En este ensayo multifacético, el autor nos invita a considerar la naturaleza más allá de su aspecto meramente utilitario: “Sin la belleza, no hay vida digna de ese nombre”. (TP) “Ver desaparecer los glaciares con nuestros propios ojos nos ayuda a tomar conciencia del problema”, afirma el glaciólogo Matthias Huss, quien dirige la red GLAMOS. Foto Keystone El calentamiento climático también afecta a los grandes glaciares: el glaciar del Ródano se retira cada vez más, para dar paso a un lago de agua de deshielo. Foto Keystone cambio, las superficies de glaciares que se quedan sin nieve, al ser más oscuras, absorben la radiación solar y se calientan. “Eso acelera todavía más el deshielo”. Y si las masas de aire saharianas arrastran polvo hasta los Alpes, el efecto se intensifica. Ni siquiera los inviernos con copiosas nevadas pueden detener la pérdida de hielo. El año 2024 lo demostró claramente, cuando Huss, en junio, encontró una capa de nieve de hasta cinco metros sobre los glaciares a 3 000 metros de altitud: “Pensé que era imposible que esa capa se derritiera antes del otoño”. Sin embargo, tras dos meses de verano muy calurosos, la nieve desapareció. También sufren los grandes Los años extremos afectan especialmente a los glaciares pequeños, que se fragmentan hasta desaparecer por completo. El propio Huss ha vivido como investigador la desaparición del glaciar de Pizol, en el Cantón de San Galo: durante los últimos veinte años acudió unas cincuenta veces para realizar mediciones. “Desde 2022, allí solo queda una morrena”. En los dos mayores glaciares de los Alpes suizos (el de Aletsch, en la región del Jungfrau, y el de Gorner, en el macizo del Monte Rosa), una pérdida media anual de dos metros de espesor de hielo apenas se nota, ya que estos glaciares tienen varios cientos de metros de altura. “Pero cuando uno se encuentra frente a una lengua glaciar, el cambio es impresionante de un año a otro”, dice Matthias Huss. Es lo que ocurre, por ejemplo, en la cola del glaciar del Ródano: “Allí, el hielo ha retrocedido considerablemente y ha dado paso a un lago formado por agua de deshielo”. Para Huss, la supervivencia de los glaciares de gran altitud dependerá de la “capacidad del mundo para dar un giro radical en materia climática”. Si se lograra estabilizar el calentamiento global en 1,5 grados, “los glaciares todavía podrían retirarse hacia zonas de mayor altitud”; pero este escenario parece cada vez más improbable: “Nos dirigimos actualmente hacia un calentamiento global de 2,7 grados. Según los escenarios climáticos, el aumento de las temperaturas en los Alpes podría llegar incluso a los cuatro grados”, advierte Huss. De continuar la tendencia de los últimos años, “es perfectamente posible que, a finales de siglo, el hielo desaparezca por completo, incluso por encima de los 4 000 metros”. Estas perspectivas sombrías no desaniman a Matthias Huss. Más bien, considera que documentar los grandes cambios que están ocurriendo en los Alpes es una oportunidad: “Podemos aprovechar el impacto emocional de los glaciares para explicar el cambio climático”. Muchas personas tienen una relación personal con los glaciares, ya sea por recuerdos de infancia o por haber pasado vacaciones en la montaña. “Verlos desaparecer con nuestros propios ojos nos ayuda a tomar conciencia del problema”. Glacier Monitoring Switzerland (GLAMOS) www.glamos.ch Más fotos de glaciares en: www.revue.link/glaciar Panorama Suizo / Octubre de 2026 / Nº 4 7
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