ordenador portátil y descarga en pocos segundos los datos registrados. En su tesis doctoral estudia, entre otros temas, cómo la ausencia de una capa de nieve influye en las temperaturas del interior de los glaciares. Sus hallazgos servirán para prevenir riesgos naturales: las devastadoras consecuencias que puede tener el colapso de los glaciares para las poblaciones situadas a sus pies quedaron patentes en 2025, con la catástrofe de Blatten (ver pp. 16-17 y Panorama 4/2025). En cuanto termina de tomar todas las lecturas, Beer saca un taladro eléctrico de su mochila. Hay que volver a clavar las varas de aluminio a cuatro metros de profundidad en el glaciar, por lo que tiene que taladrar nuevos agujeros en el hielo. Beer tiene que interrumpir su primer intento a un metro de profundidad, ya que el agujero que está perforando se llena demasiado rápido de agua de deshielo. A pesar de todo, el investigador consigue su objetivo tras unos cuantos intentos más. Su trabajo en Scex Rouge ha concluido por este año. En los días siguientes, Janosch Beer continuaría con su investigación en otros glaciares de Valais y, una semana más tarde, nos enviaría sus observaciones por correo electrónico. Beer ha constatado un deshielo considerable prácticamente en todas parUna reserva natural de agua en peligro El retroceso de los glaciares acarrea graves consecuencias para la disponibilidad de agua. “No es casualidad que los Alpes sean considerados el arca de agua de Europa”, explica el glaciólogo Matthias Huss. Aquí nacen algunos de los grandes ríos europeos, alimentados, entre otras fuentes, por el deshielo de la nieve y los glaciares, como el Rin, el Ródano y el Po. “Los glaciares funcionan como un depósito natural de agua y contribuyen a mantener estables los caudales, especialmente en períodos de calor y sequía”. Los habitantes de los valles alpinos ya aprovechaban este recurso hace siglos: construyeron canales para conducir el agua de deshielo hacia sus campos en época de sequía. Algunas de estas antiguas acequias siguen utilizándose en Valais, donde se les conoce como bisses (en francés) o Suonen (en alemán). Según Matthias Huss, si esta reserva de agua sigue disminuyendo, a largo plazo podría verse afectada también la producción de energía hidroeléctrica. Por ahora, el deshielo de los glaciares todavía contribuye a mantener llenos los embalses. “Pero este efecto desaparecerá cuando la reserva natural de agua se haya agotado”. (TP) tes: “En algunos lugares, las varas sobresalían del hielo más de tres metros. Apenas pudimos medir esos niveles. En otros puntos, el deshielo era completo, por lo que se perdieron los datos”. También le llamó la atención la cantidad de hielo desnudo visible a altitudes superiores a los 4 000 metros. “Antes, estas áreas estaban cubiertas de nieve todo el año”. Un año extremo tras otro Todos los datos recopilados sobre el volumen de los glaciares se incorporan a la red suiza de medición de los glaciares GLAMOS (Glacier Monitoring Switzerland), que cuenta con estaciones de medición en un total de 176 glaciares. El balance global, que se establece cada septiembre al finalizar el año hidrológico, aún no estaba disponible al cierre de esta edición. No obstante, en vista de las mediciones realizadas hasta julio, el responsable de GLAMOS, Matthias Huss, estima que 2026 podría convertirse en otro año extremo. “Los glaciares suizos se encuentran en estado sumamente crítico, afirma en una videollamada este glaciólogo de 46 años. El retroceso de los glaciares, ininterrumpido desde 1990, se ha acelerado aún más en los últimos años. El año récord de 2022 fue, según Huss, “un verdadero punto de inflexión. Desde entonces, hemos tenido un año extremo tras otro”. El deshielo masivo de este año no solo se debe al calor, sino también a un invierno con poca nieve. “Cuando cae suficiente nieve en invierno, esta actúa como una capa protectora hasta bien entrado el verano”. En Los investigadores extraen la broca del agujero recién perforado, en el que volverán a introducir la vara de medición (a la derecha, en el suelo) hasta una profundidad de cuatro metros en el hielo. Foto Marco Zanoni El glaciólogo Janosch Beer sube los datos de la temperatura a su computadora portátil. El cable va unido a sensores que él mismo introdujo en el hielo hace años. Foto Marco Zanoni Panorama Suizo / Octubre de 2026 / Nº 4 6 Tema Clave
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